if ($skins_show == "0") {?>
 
FICHA TÉCNICA
Le sang d'un poète
La sangre de un poeta
 
Francia
1930
 
Director:
Jean Cocteau
 
Con:
Enrique Rivero, Elizabeth Lee Miller, Pauline Carton
 
Guión:
Jean Cocteau
 
Fotografía:
Georges Périnal
 
Duración:
55 min.
 

 
La sangre de un poeta
Publicado el 20 - Abr - 2011
 
 
  • La sangre de un poeta, donde de los intertítulos iniciales, rezan: ?libre de escoger las caras, las formas, los gestos, los  tonos, los actos, los lugares que le placen, compone con estos un documental realista de hechos irreales?.  - ENFILME.COM
  • La sangre de un poeta, donde de los intertítulos iniciales, rezan: ?libre de escoger las caras, las formas, los gestos, los  tonos, los actos, los lugares que le placen, compone con estos un documental realista de hechos irreales?.  - ENFILME.COM
 
 
por Sofia Ochoa Rodríguez

La sangre de un poeta

Por Sofía Ochoa

”Vi su película. Fue como viajar a otro mundo durante una hora”, según Jean Cocteau, este es un buen halago para su opera prima, La sangre de un poeta. Proviene de una mujer que trabajaba para él. El comentario de la mujer funciona como nota al pie e ironiza uno de los intertítulos iniciales, que reza: “libre de escoger las caras, las formas, los gestos, los tonos, los actos, los lugares que le placen, compone con estos un documental realista de hechos irreales”.

Los elementos que componen el filme y el proceso creativo que muestra, como dice la cita, son realistas. Que no exista una línea narrativa que pueda explicarse en un par de renglones reitera la ininteligibilidad de esa realidad que evoca. Los métodos de la imaginación son complejos e inasibles.

Algo está claro y bien mostrado en la película: la relación orgánica y de creación y destrucción entre obra y artista. La secuencia inicial es icónica en ese sentido: el pintor intenta borrar la boca del retrato que acaba de hacer, la boca se queda impregnada en su mano, le habla desde su palma. Más adelante, en el tercer fragmento de la película, cuando unos niños juegan con bolas de nieve, uno de ellos toma sin querer una bola de mármol –el material de la estatua viviente que recién se desmoronó-, la avienta, golpea en el corazón a su compañero y lo mata. La obra cuestiona al autor. En este sentido, Niebla (1914), de Miguel de Unamuno, prefigura a La sangre del poeta, donde el personaje que está a punto de morir confronta a su propio autor.

Otro ejemplo: Barton Fink (1991), con ese pasillo de puertas y pares de zapatos alineados que llevan a otros mundos. Mundos que pueden contemplarse a través de las rendijas de las puertas en La sangre…. Pequeños cuartos infames donde el escritor se sienta a hacer lo suyo en Barton Fink.

Hay un momento que evidencia el mundo al que está por –literalmente- sumergirse el poeta y el medio del que el autor está haciendo uso. La estatua lo reta a hacer uso de una de sus metáforas: la de atravesar un espejo. El poeta titubea hasta que, finalmente, termina por aventarse contra el espejo que, en un torpe corte, se convierte en una alberca que su cuerpo fácilmente atraviesa.

El cine le sirve a Cocteau para aglomerar todas las artes y, diría Walter Benjamin, desentrañar su aura, exhibir sus artificios. Por ejemplo, el uso de no actores que al sobreactuar reafirman su presencia frente a la cámara y así, la existencia de los actores. Las tomas largas, en las que el tiempo parece no transcurrir, enfatizan la existencia del tiempo, o de un tiempo. Los pisos disfrazados de paredes con la cámara filmándolos desde lo alto, recuerdan la existencia de los escenarios y los encuadres, y fuerzan a Rivero a caminar con un esfuerzo monumental, apoyando un hombro en el piso-pared. Los ojos de la estatua (Elizabeth Lee Miller) pintados sobre sus párpados evidencian la existencia de los ojos. La música subraya los silencios.

El acomodo aparentemente inconexo de los cuerpos, propio del surrealismo, y la edición discontinua, exigen interpretación. Las realidades que componen la ficción puesta al servicio de la imaginación del espectador abre la puerta a ‘otro mundo’: a él se refería la mujer que halagó a Cocteau.

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
BLANCO Y NEGRO
Vacaciones permanentes
SIGUIENTE
BLANCO Y NEGRO
Tiempos modernos
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


NOTAS
Trailer: The Lost City of Z


SOUNDTRACK
Virgin Suicides


CARTELERA
Tan negro como el carbón
 
 
 
COMENTARIOS
 
RECOMENDAMOS
  • Las hijas de Abril
    Michel Franco pone a convivir a una familia que no tiene aptitudes emocionales para hacerlo y lo hace enfatizando los espacios cerrados.
  • ¡Huye!
    Reseña: Jordan Peele incursiona en la dirección cinematográfica con una historia que alterna momentos de alta...
  • Yo, Daniel Blake
    I, Daniel Blake de Ken Loach ganó en 2016 la Palma de Oro en Cannes. Lo analizamos.
  • Juan Rulfo y su relación con...
    La relación de Rulfo con el cine puede rastrearse en dos ejes: la adaptación cinematográfica de su obra literaria, y su...
  • Cómo ser un latin lover
    Con How To Be a Latin Lover, Derbez se ha confirmado como un paladín más de la cruzada antidiversidad que encabeza la industria de...
  • Voraz
    Reseña: 'Raw' no es una experiencia grotesca y desagradable carente de sustancia, sino más bien un relato sobre la búsqueda...
  • Aquarius
    Con dos brochazos, firmes ambos, Mendonça Filho plantea y resuelve dos temas complejos de la realidad brasileña (que tienen ecos en...
  • Emiliano Rocha...
    Entrevistamos a Emiliano Rocha, director de Tenemos la carne, que nos dijo cómo intento recuperar la atmósfera caótica que...
  • Batallas íntimas
    Ocho años le tomó a Lucía Gajá la realización de Batallas íntimas desde que...
  • El cine es un medio de...
    Denis Lavant (Holy Motors) nos contesta ¿qué es el cine?
 
 
 
 
 
enfilme © 2017 todos los derechos reservados