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Estrena ‘El sonido de las cosas’, de Ariel Escalante, en Costa Rica #CRFIC16 Día 4
Publicado el 12 - Dic - 2016
 
 
En el Teatro Magaly, en el centro de San José, el joven director costarricense, Ariel Escalante, estrenó, acompañado por su equipo, su primer largometraje, El sonido de las cosas. - ENFILME.COM
 
 
 

Más sobre el CRFIC16

En el Teatro Magaly, en el centro de San José, el joven director costarricense, Ariel Escalante, estrenó, acompañado por su equipo, su primer largometraje, El sonido de las cosas (2016). El filme había estrenado mundialmente en el 38 Festival Internacional de Cine de Moscú, donde obtuvo el Kommerstand Weekend Prize.

El sonido de las cosas es un filme de personaje. La cámara (fija, la mayor parte del tiempo, distante), a cargo de Nicolás Wong, sigue a Claudia, interpretada por Liliana Biamonte, a lo largo de sus días: sola y melancólica en su departamento; distraída en el hospital donde es una afanosa enfermera; en las calles de San José, en las que deambula esparciendo su tristeza; dolida en los grupos de sanación a los que acude con su tía. El guion, que evita didactismos al mismo tiempo que opta por soltar de vez en cuando migajas de nudos narrativos para que la trama avance, poco a poco revela que lo que mantiene a Claudia entre el adormecimiento, la indiferencia y el enojo, es el dolor por la reciente muerte de su prima, quien también era su compañera de departamento y la persona más importante en su vida.

La trama es lineal y los recursos cinematográficos están pulidos, trabajados, pero son conservadores. El diseño de arte y la iluminación están sintonizados con el clima nublado de la ciudad y del luto de la protagonista, van con demasiada armonía cuando lo que se trata de expresar es precisamente la dislocación de la protagonista con el entorno y con ella misma. El guion del director y Enric Rufas es sencillo; la mayoría de los diálogos fluyen con naturalidad, salvo por algunas interlocuciones que parecen querer arrojar rápidamente información que no supieron o quisieron proporcionar con imágenes. El filme depende en gran medida de la actuación de la protagonista, de permanente semblante triste, que lo saca adelante casi sin tropezones. La narrativa es sencilla, su intención es concentrarse en la curva sentimental de Claudia, mostrando qué es lo que no le permite entender, aceptar y digerir lo que está viviendo, y dando pistas de cómo es que este proceso podría revertirse. Las imágenes que dan cuenta de esta geografía interior carecen de arrojo para cincelar un panorama menos genérico y correcto, sino uno más caótico, en constante quiebre, y más íntimo e individual.

Al terminar la función, durante la sesión de preguntas y respuestas, Escalante habló del proceso que lo llevó a contar esta historia, que le tomó 6 años, a partir de la escritura de la primera sinopsis. Su interés por el luto, dijo, ha sido permanente: sus dos cortometrajes anteriores (Ahora solo nosotros y Musgo), que ganaron el premio a Mejor Cortometraje en el Costa Rica Festival Internacional de Cine, abordaban el tema, y con una mamá enfermera que le enseñó que “las cosas se hacen como se tienen que hacer o habrá graves consecuencias”, el personaje de Claudia tuvo este cercano referente. Por otro lado, viviendo en el extranjero, llegó “a una casa con una situación similar”, en la que su compañera de departamento atravesaba por un luto sin que él lo supiera. Fue así que surgió el personaje de Antonio en la película, el impertinente roomie de Claudia, que él mismo interpreta. “Para mí, todo el punto del cine es que te ofrece ponerte en los zapatos de alguien más y te da otra perspectiva”, dijo el director cuando lo cuestionaron sobre su experiencia de actuar y dirigir para el filme. “Actuar me dio la oportunidad de ponerme en los zapatos de los actores”, explicó.

El sonido de las cosas tendrá otra proyección el martes 13 de diciembre en el Teatro de la Aduana a las 4:10pm. Y es parte de la Competencia Centroamericana de Largometraje del Costa Rica Festival Internacional de Cine.

SOR (@SofOchoa)

 
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