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Video. El detrás de cámaras de ‘Los 8 más odiados’ de Quentin Tarantino
Publicado el 03 - Feb - 2016
 
 
La filmación con equipo de 70mm en paisajes invernales en locaciones de Telluride, Colorado, representaron los dos enormes retos durante la realización de la película. - ENFILME.COM
 
 
 

The Hateful Eight (Los 8 más odiados, 2015), el más reciente filme de Quentin Tarantino, se centra en John Ruth (Kurt Russell), un veterano cazarrecompensas que está tratando de entregar a una fugitiva llamada Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh) en Red Rock. En el camino, ambos quedan atrapados en una tormenta de nieve y decide refugiarse en Minnie’s Haberdashery, una especie de tienda destartalada que sirve como posada de otro seis extraños y misteriosos hombres:  un viejo general exconfederado (Bruce Dern), un peón (Michael Madsen), un ricachón británico (Tim Roth), un taciturno (Demian Bichir), otro cazador de recompensas con tres cadáveres en su remolque (Samuel L. Jackson) y un pistolero (Walton Goggins) que puede ser el nuevo sheriff de Red Rock.

Los 8 más odiados representa para Tarantino, hasta el día de hoy, el proyecto más ambicioso y técnicamente complicado de toda su carrera. La filmación con antiguos lentes de 70mm en paisajes invernales en las Montañas Rocosas representaron los dos enormes retos durante la producción de la película.

El rodaje comenzó en enero de 2015 y se prolongó hasta la primavera, la mayor parte de la filmación se llevó a cabo cerca de Telluride, donde la temperatura llegó a caer a -20 grados. Richard Gladstein, productor del filme, que colaboró ​ por primera vez con Tarantino enReservoir Dogs (1992), señala:

Un director que no está tan interesado en la verosimilitud habría filmado en Colorado durante dos semanas y luego, el resto de las escenas, en un estudio durante 10 semanas. Quentin es exactamente lo contrario. Quentin quiere filmar en el lugar real durante 10 semanas por lo que los actores están caminando verdaderamente sobre nieve real.

En un intento por lograr un realismo eficaz dentro de su ficción cinematográfica, el cineasta fue muy cuidados en el diseño de producción para ser muy fiel a la realidad. Para las escenas que se desarrollan en el interior de Minnie’s Haberdashery, Tarantino mandó construir una versión del recinto, pero su intención era mantener en ese espacio las “actuaciones heladas” y la respiración visible de sus colaboradores, así que el director mantuvo, mediante un sistema de refrigeración, una temperatura ambiente de 30 grados bajo cero en el interior. Al respecto, Samuel L. Jackson comparte:

Durante el rodaje todos estábamos tan ansiosos de ver esta película, porque cada día de trabajo fue increíble. Fue agotador de una manera muy interesante, porque estábamos en la nieve en un primer momento, y luego ya nos encontrábamos en una habitación. Quentin filmó en un set refrigerado. Nos sentíamos miserables en ese ambiente. Se podía ver el aliento, pero todo lo que hacíamos resultó ser increíble.

Russell y Leigh pasan la mayor parte de la película encadenados, y Tarantino insistió en utilizar cadenas reales, a pesar de que los de goma falsos habrían sido mucho más cómodos para los actores. Al estar encadenada a Russell durante 14 horas al día, dice Leigh que le tomó mucho tiempo acostumbrarse. Pero una vez que alcanzaron el ritmo de trabajo constante “éramos como Fred Astaire y Ginger Rogers”, confiesa la actriz, “bueno, una versión muy perturbadora de Fred y Ginger”.

Respecto a la decisión de rodar la película en la antigua Ultra Panavision 70, Tarantino señala: “Hemos cedido demasiado ante la presencia de los bárbaros”, refiriéndose al surgimiento y auge de la proyección digital. Los lentes, una vez utilizados para filmar la épica Ben-Hur (1959), fueron retomados y ampliamente probados para asegurarse de que pudieran soportar el frío extremo.

Pero la verdadera dificultad –al recurrir a la antigua tecnología– es que, en la actualidad, muy pocos recintos cinematográficos, cines y teatros tienen el equipo para poder mostrar una película de 70mm; la mayoría de ellos fueron abandonados, y las salas de proyección han abrazado con cordialidad los sistemas de proyección digital.

Tarantino admitió que estaba nervioso y preocupado cuando, por primera vez, le planteó  la idea a Bob Weinstein restaurar alrededor de 100 proyectores de 70mm. Este proceso le costaría a The Weinstein Company cerca de 10 millones de dólares; tomando en cuenta que las dos anteriores películas de Tarantino, Inglourious Basterds (2009) y Django Unchained (2012), resultaron grandes inversiones para la compañía de Harvey y Bob Weinstein (que recibieron alrededor de 746 millones de dólares), ellos aceptaron las condiciones del director y financiaron 100 proyectores para exhibir el filme en su formato original durante el road show, pero acordando con Tarantino que la película también se presentaría en 2,500 salas digitales.

A continuación te compartimos un featurette publicado por The Weinstein Company en el que se muestra a Tarantino y algunos de sus colaboradores (incluyendo Samuel L. Jackson), ofreciendo una breve e interesante lección histórica sobre el cine en 70mm, incluyendo las características del formato, las salas de proyección que contaban con ese equipo y la evolución e importancia de los road shows.

LFG (@luisfer_crimi)

Fuentes: The Hollywood ReporterCollider

 
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