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VIDEO. Las 7 mejores escenas de Quentin Tarantino, según IndieWire
Publicado el 04 - Abr - 2017
 
 
Esta selección muestra escenas que contienen los elementos característicos que dan la firma de Quentin Tarantino. - ENFILME.COM
 
 
 

Las películas de Quentin Tarantino son famosas por sus narrativas no lineales, por cómo saltan en el tiempo o por disponer de sus situaciones para crear historias alternas. Sin embargo, a pesar de todas sus tramas, sus películas son cada vez más definidas por - y recordadas por - escenas autónomas que se extienden hasta el punto de ruptura y parecen convertirse en icónico. Desde la ingeniosamente enredada Pulp Fiction (1994) hasta la bifurcada Death Proof (2007); desde la extensa Kill Bill (Vol. 1, 2003 / Vol. 2, 2004) – la cual se divide en 10 capítulos- hasta la fría The Hateful Eight (2015) (que se limita a dos locaciones y deja a Tarantino con el desafío de mantener un solo punto de suspenso durante horas), estas historias épicas se forman en torno a secuencias imborrables de profundos diálogos y con gran tensión que estallan con repentinos actos violentos

En honor al 54 aniversario del cineasta ofrecemos una lista, creada por IndieWire, con las siete mejores escenas que Quentin Tarantino ha dirigido.

7. La masacre de Candyland - Django Unchained (2012)

 

El gran tiroteo catártico es una liberación orgásmica que llega después de casi dos horas completas de acumulación de angustia. No es la secuencia más matizada que Tarantino haya inventado, pero nunca había hecho nada que se sintiera tan bien. Este momento llega después de una escena deliciosamente torcida, en donde Django, durante la cena, consigue una lección “cortés” del hombre que tiene a su esposa como esclava. Al ver que el protagonista recibe, nuevamente, otra ofensa, pudiera hacer parecer que nunca podrá librarse de esas cadenas, como dice el nombre de esta película. Por supuesto, eso es precisamente lo que Tarantino quiere que se piense. El cineasta stá esperando el momento preciso cuando los nervios del espectador lleguen a extenderse tanto hasta llegar a la ruptura, para luego esperar un poco más después de ello.  Él tiene todo el tiempo, y toda  la confianza (o el ego), porque sabe que el público no se retirara sin antes haber probado el postre.

De pronto sucede, lentamente al principio y luego en estallidos sangrientos. Convirtiendo un vestíbulo de una casa en un campo de batalla, Tarantino pasa por siglos de violencia racista a través de un caleidoscopio de la fuerte cultura negra que le sobrevive.

6.  La casa de las hojas azules - Kill Bill: Volumen 1 (2003)

Una de las películas más fetichistas que jamás haya hecho, Kill Bill, es una deleitable encuentro de elementos favoritos de Tarantino, que se unen para entrelazarse y despedazarse tal como lo haría un asesino serial. En otras palabras, es la gloria. La secuencia realizada en la Casa de las Hojas Azules, en la que Uma Thurman entra a un club nocturno de Tokio y lo convierte en un festín de personajes desmembrados, es el trabajo de un cineasta que se encuentra en un momento lúcido. Combinando el rockabilly japonés, los toques de las producción de Shaw Brothers, un duelo de espada inspirado en Akira Kurosawa, un claro gusto a Battle Royale (Kinji Fukasaku, 2000), algunas de las mejores coreografías de Woo-Ping Yuen y un inesperado golpe que no deja repiro, convierte en el gran momento para Tarantino, el cual disfruta a cada segundo

5. Operación KinoInglourious Basterds (2009)

Matan a Hitler. No creías que iban a hacerlo, pero lo hicieron.

El arte no tiene más emoción visceral que esto.

4. El reloj de ButchPulp Fiction

Hay una escena en Pulp Fiction que no puede dividirse en partes; una escena que perdura en la fuerza de su totalidad y brilla en este material único de Tarantino para combinar lo mítico y lo profano. Se trata de una combinación entre Christopher Walken, un reloj escondido, y un niño pequeño que está a punto de obtener su primera lección de vida que lo perseguirá durante las próximas décadas: el destino es una cosa divertida, pero el tiempo siempre estará de tu lado.

3. Across 110th StreetJackie Brown (1997)

Tarantino ha confesado públicamente que la escena de apertura de Inglourious Basterds es, de todo lo que ha escrito, lo que más le ha gustado. Y es que, efectivamente, el primer capítulo simboliza las batallas de ingenio que comenzaron a brotar en los guiones de Quentin Tarantino después de Jackie Brown.

Profundizando en un increíble suspenso, la conversación de Hans Landa con un productor de leche francés que se encuentra sospechosamente tenso, no sólo hace una de las más grandes introducciones de todos los tiempos, sino que también toma como metáfora el cine del Holocausto – el vínculo entre el nazi tranquilo y los judíos petrificados que se esconden de él apenas algunos pies lejos - y lo estalla en un mundo colorido que no se ve en las películas hechas de la Segunda Guerra Mundial. El clímax aterrador de la secuencia, mezclado entre  The Searchers (John Ford, 1956) y The Texas Chainsaw Massacre (Tobe Hooper, 1974) en ese orden para llegar a algo completamente nuevo, prepara el escenario para lo que fue una de las mejores películas de Tarantino.

2. Au Revoir, Shoshanna!Inglourious Basterds 

Tarantino ha confesado públicamente que la escena de apertura de Inglourious Basterds es, de todo lo que ha escrito, lo que más le ha gustado. Y es que, efectivamente, el primer capítulo simboliza las batallas de ingenio que comenzaron a brotar en los guiones de Quentin Tarantino después de Jackie Brown.

Profundizando en un increíble suspenso, la conversación de Hans Landa con un productor de leche francés que se encuentra sospechosamente tenso, no sólo hace una de las más grandes introducciones de todos los tiempos, sino que también toma como metáfora el cine del Holocausto – el vínculo entre el nazi tranquilo y los judíos petrificados que se esconden de él apenas algunos pies lejos - y lo estalla en un mundo colorido que no se ve en las películas hechas de la Segunda Guerra Mundial. El clímax aterrador de la secuencia, mezclado entre  The Searchers (John Ford, 1956) y The Texas Chainsaw Massacre (Tobe Hooper, 1974) en ese orden para llegar a algo completamente nuevo, prepara el escenario para lo que fue una de las mejores películas de Tarantino.

1. La muerte de BillKill Bill Volumen 2 (2004)

The Bride: "Tú y yo tenemos asuntos pendientes".

Bill: "Cariño, tú no bromeas."

Kill Bill es lo más cercano que Quentin Tarantino ha tenido para plasmar lo más profundo de su en la pantalla, entonces no es de sorprenderse que el final sangriento de esta historia contenga todos los trazos del director. Es un tributo a sus talentos. Después de horas de ver a Beatrix Kiddo pasar por encima de cada persona que se interponía entre ella y el hombre que le disparó, la pareja más disfuncional del cine finalmente se encuentra cara a cara en la cocina de una tranquila casa mexicana. Es la historia de venganza más pura y apasionada que Tarantino ha realizado.

Cuando David Carradine (The Rain, 2009) envenena a la que fue su esposa y le explica su propia naturaleza hacia ella, todos los dones de Tarantino están concentrados en esos cuadros. Bill sabe exactamente quién es Beatrix, la conoce mejor que cualquier otro hombre, y sabe que la verdad los hubiera matado a ambos. El final concluye viendo el amor es lo que sucede cuando dejas que el mundo cambie tu naturaleza.

SHS (@plumadequetzal)


Fuente:  IndieWire

 
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