if ($skins_show == "0") {?>
 
Video. Un análisis de la relación que la filmografía de David Lynch mantiene con el lenguaje
Publicado el 17 - Abr - 2018
 
 
La relación del cine de David Lynch con el lenguaje. - ENFILME.COM
 
 
 

David Lynch hace películas enigmáticas. Ha surgido una verdadera industria casera de crítica cinematográfica y estudios escolares con la misión de diseccionar su trabajo, e incluso nuestro sitio web ha argumentado que la clave para entender su trabajo es, aceptar que nunca seremos capaces de entenderlo completamente.

En un nuevo video, Grace Lee de What’s So Great About That? busca examinar el famoso y ambiguo trabajo del cineasta y su tensa relación con el lenguaje como un fenómeno más profundo; en lugar de ser simplemente raro porque es raro, el trabajo visual de Lynch emplea palabras “para hacernos conscientes de sus deficiencias, refutando su autoridad, haciéndolas inciertas, pero aún así, nunca subestimamos el poder del silencio”.

Es un impulso que es evidente incluso en su primeros cortometrajes y en sus trabajos de arte, dos vetas que a menudo pasan por alto los amplios análisis que se realizan del trabajo de Lynch. The Alphabet, un cortometraje de 1968 que combina animación y acción en vivo, representa a un niño que parece literalmente torturado por un cántico ritual del alfabeto que acecha sus sueños, y las letras mismas son retratadas con una calidad visceral y de pesadilla cuando entran a un mundo con extrema violencia, rompiendo la misma estructura del espacio, floreciendo rápidamente como un tumor maligno, y finalmente invadiendo la cabeza de una figura humana, haciendo que la última sangrara y finalmente se derritiera, al estilo Raiders of the lost Ark. Es una pieza profundamente surrealista e inquietante cuyo horror se deriva no sólo de la presencia inherente de las letras sino de su “entrega ceremonial”: la linealidad represiva de los cantos, el orden incesante del alfabeto y la puntuación de las escalas de arpeggio que lo acompañan en pantalla. “Son estas estructuras formales las que dan forma a la ansiedad detrás de la película, lo que sugiere que hay algo peligroso y violento en el acto de aprender, en la formación del lenguaje, en la expresión vinculante con las palabras”, observa Lee.

El arte visual de Lynch a menudo gira en torno a conceptos similares: su serie Ricky Board está compuesta de numerosas colecciones idénticas de objetos como moscas muertas o abejas, solo diferenciados por sus etiquetas. A pesar de su falta de cualidades distintivas individuales, el acto de nombrar a sí mismo parece conferir personalidades distintas a cada elemento. Es un extraño examen cerebral de cómo las etiquetas escritas pueden “contaminar” nuestra comprensión de imágenes que parecen inequívocas, un proyecto que insta a los espectadores a cuestionar la tendencia a percibir una cosa y su nombre como sinónimo.

Elementos más conocidos del trabajo de Lynch, como el discurso desorientado grabado hacia atrás y frases crípticas como “That gum you like is going to come back in style (Ese chicle que te gusta volverá con estilo)” que se encuentra en la habitación roja de Twin Peaks, hace que el lenguaje se encuentre en su forma más pura, es la pura experiencia sónica lo que presta a las palabras su mayor impresión, más que cualquier significado comprensible que pueda derivarse de ellas.

Lynch mismo comentó una vez, casi con nostalgia, que “si no sabes de qué se trata, una llaga puede ser muy hermosa, pero tan pronto como la nombres, deja de ser bella para la mayoría de la gente”. Pero si tomas una foto de ella, un primer plano, y no sabes exactamente lo que era, podría ser un gran y bello fenómeno orgánico”. Su trabajo postula el proceso de representación de una imagen visual en lenguaje verbal como un acto de traducción a menudo limitante. Su “ansiedad” con la creación de un significado parece estar ligada a las limitaciones necesarias que producen las explicaciones escritas, su poder “para tomar algo sugerente y reducirlo a algo definitivo”, como dice Lee. Y sin embargo, a pesar de las pérdidas inherentes que conlleva traducir imágenes en palabras, la naturaleza inconclusa del trabajo de Lynch también permite que “con cada traductor, cada espectador, obtenga algo”.

 

 Trad. EnFilme

Fuente:  Film School Rejects

TAGS David Lynch,
 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
NOTAS
Josh Singer habla sobre el guión de ‘First Man’...
SIGUIENTE
NOTAS
Video. ¿Por qué los cineastas están tan...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


NOTAS
Imágenes: Celebridades en su fiesta de...


NOTAS
David Yates y una narcopelícula/remake...


NOTAS
Nuevas fechas de lanzamiento para...
 
 
 
COMENTARIOS
 
RECOMENDAMOS
  • Selección Oficial de...
    Primeras impresiones sobre cada uno de los 11 largometrajes que integran la Selección Oficial (Ficción) del 16º Festival...
  • Nuestro tiempo
    Nuestro tiempo es un espejo que para muchos espectadores podrá servir como el vehículo de introspección que posiblemente fue...
  • Tiempo compartido
    Reseña: Sebastián Hofmann confecciona un fascinante híbrido que oscila de la sátira social al thriller de...
  • Sebastián Hofmann (Tiempo...
    Entrevista con Sebastián Hofmann, director de 'Tiempo compartido'
  • Los adioses
    Reseña: El filme de Natalia Beristáin se revela como una táctica inteligente para hablar de feminismo y hacer un...
  • Gaspar Noé
    Entrevista: "Yo pensé que Love sería más sexy, y pese a que la representación del sexo es muy frontal, la película...
  • El extranjero. 'La nube y el...
    En la primera entrega de su nueva columna mensual, titulada "El extranjero", el crítico y programador de cine, Roger Koza, cuestiona...
  • Un final feliz
    Reseña: En comparación con sus filmes anteriores, Michael Haneke coquetea decisivamente con la comedia, con el lado grotesco e...
  • El club de los insomnes
    Entrevista: Conversamos con los guionistas y directores del filme, Joseduardo Giordano y Sergio Goyri Álvarez, y con las...
  • Sebastián Cordero (Sin...
    Entrevista con Sebastián Cordero, director de 'Sin muertos no hay carnaval'.
 
 
enfilme © 2018 todos los derechos reservados