if ($skins_show == "0") {?>
RESEÑAS >   EN PANTALLA
 
FICHA TÉCNICA
Mediterranea
Mediterránea: La odisea de los refugiados
 
Italia/Francia/Estados Unidos/Alemania
2015
 
Director:
Jonas Carpignano
 
Con:
Koudous Seihon, Alassane Sy, Paolo Sciarretta, Pio Amato, Mary Elizabeth Innocence
 
Guión:
Jonas Carpignano
 
Fotografía:
Wyatt Garfield
 
Edición:
Sanabel Cherqaoui, Affonso Gonçalves, Nico Leunen
 
Música
Dan Romer, Benh Zeitlin
 
Duración:
107 min.
 

 
Mediterránea: La odisea de los refugiados
Publicado el 14 - Oct - 2016
 
 
  • A partir de los violentos acontecimientos ocurridos en enero de 2010 en Rosarno, al sur de Italia (donde los migrantes africanos iniciaron una revuelta para responder a las agresiones cometidas por italianos radicales vinculados a la ?Ndrangheta, la poderosa mafia que controla la región de Calabria), el joven realizador Jonas Carpignano confecciona un filme de ficción, Mediterranea (2015), que explora, desde un enfoque humanista, el dolor, la ansiedad y la decepción que viven los refugiados que desean nuevas oportunidades fuera de su tierra de origen.  - ENFILME.COM
  • A partir de los violentos acontecimientos ocurridos en enero de 2010 en Rosarno, al sur de Italia (donde los migrantes africanos iniciaron una revuelta para responder a las agresiones cometidas por italianos radicales vinculados a la ?Ndrangheta, la poderosa mafia que controla la región de Calabria), el joven realizador Jonas Carpignano confecciona un filme de ficción, Mediterranea (2015), que explora, desde un enfoque humanista, el dolor, la ansiedad y la decepción que viven los refugiados que desean nuevas oportunidades fuera de su tierra de origen.  - ENFILME.COM
  • A partir de los violentos acontecimientos ocurridos en enero de 2010 en Rosarno, al sur de Italia (donde los migrantes africanos iniciaron una revuelta para responder a las agresiones cometidas por italianos radicales vinculados a la ?Ndrangheta, la poderosa mafia que controla la región de Calabria), el joven realizador Jonas Carpignano confecciona un filme de ficción, Mediterranea (2015), que explora, desde un enfoque humanista, el dolor, la ansiedad y la decepción que viven los refugiados que desean nuevas oportunidades fuera de su tierra de origen.  - ENFILME.COM
  • A partir de los violentos acontecimientos ocurridos en enero de 2010 en Rosarno, al sur de Italia (donde los migrantes africanos iniciaron una revuelta para responder a las agresiones cometidas por italianos radicales vinculados a la ?Ndrangheta, la poderosa mafia que controla la región de Calabria), el joven realizador Jonas Carpignano confecciona un filme de ficción, Mediterranea (2015), que explora, desde un enfoque humanista, el dolor, la ansiedad y la decepción que viven los refugiados que desean nuevas oportunidades fuera de su tierra de origen.  - ENFILME.COM
 
por Luis Fernando Galván

A partir de los violentos acontecimientos ocurridos en enero de 2010 en Rosarno, al sur de Italia (donde los migrantes africanos iniciaron una revuelta para responder a las agresiones cometidas por italianos radicales vinculados a la ‘Ndrangheta, la poderosa mafia que controla la región de Calabria), el joven realizador Jonas Carpignano –de madre estadounidense y padre italiano, que creció en los barrios de Nueva York y Roma– confecciona un filme de ficción, Mediterranea (2015), que explora, desde un enfoque humanista, el dolor, la ansiedad y la decepción que viven los refugiados que desean nuevas oportunidades fuera de su tierra de origen.

Cuando se enteró del levantamiento de los trabajadores africanos, Carpignano se inmiscuyó en las dinámicas cotidianas de estas personas para conocer las extremas condiciones de vida que padecen. Sus observaciones las plasmó en A Chjàna (2012), un cortometraje que se centra en las aventuras de un joven inmigrante de Burkina Faso, llamado Ayiva (Koudous Seihon). Tres años más tarde, Carpignano continúo investigando sobre las condiciones de vida en Italia siguiendo las huellas de Pío Amato, un niño romano que aspira a convertirse en capo de la mafia enmarcado en un contexto de violencia y racismo. Al tener una sólida investigación, el director decidió darle continuidad a su exploración sociológica en su ópera prima, Mediterránea.

Procedentes de Burkina Faso, Ayiva y su amigo Abas (Alassane Sy) se unen a un grupo de casi 30 personas que pagan su cuota a un guía para que los ayude a cruzar el desierto en Libia. El largo viaje se convierte en un angustiante infierno para aquellos que son físicamente débiles debido a las extenuantes condiciones climáticas y la presencia de varios grupos de ladrones encapuchados. Al llegar al mar, a pesar de sus nulos conocimientos sobre la navegación, se suben a un pequeño bote; algunos superan las inclementes tormentas en el mar y son recogidos por un barco que los deja en la costa italiana. En la rica zona agrícola de la llanura de Gioia Tauro comienzan las extenuantes jornadas de trabajo de Ayiva y Abas como recolectores de naranjas. 

Aunque evita construir comentarios sobre los capataces que reclutan a los migrantes (miembros de las ‘ndrine, las bandas mafiosas que controlan las tierras), Carpignano confronta al espectador con todo el proceso de la migración desde la perspectiva de aquellos que huyen de su país en búsqueda de nuevas oportunidades de trabajo y sobrevivencia. En primer lugar, el director se sumerge en el corazón de la agitación que implica el viaje mortal, mostrando puntualmente el sentido de urgencia compartida por los migrantes antes de obtener la ansiada oportunidad de llegar a una tierra que está lejos de ser un paraíso. Ayiva, que ha dejado atrás a su esposa y una hija de siete años de edad, tiene una gran capacidad de adaptación y una fuerte determinación para no rendirse y lo único que desea es tener trabajo para mantener a su familia. A través de los ojos de este personaje, el espectador vive una experiencia donde hay atisbos de hermandad y solidaridad, pero también las crueldades de los prejuicios, el rechazo y la discriminación debido al clima hostil de un sector de la población local. Abas, por el contrario, se muestra como un hombre menos preocupado por el trabajo, su curiosidad responde a la de un turista primerizo, y su vitalidad proviene de las ganas que tiene de conocer a las atractivas mujeres blancas europeas de las que mucho ha escuchado, sin importarle cómo vivirá en el exilio, lejos de su tierra. En este sentido, no se trata del migrante ingenuo e inocente, sino de un hombre que desea, desde el principio, ejercer un tipo de contacto con los habitantes italianos que vaya más allá de lo laboral. Abas busca generar ese tipo de relaciones apelando a su interés en la música pop, específicamente Rihanna y su canción “We Found Love”, empleada congruentemente en un par de secuencias para aludir a las esperanzas y los anhelos del personaje. Además de las ráfagas pop de Rihanna, hay contribuciones sonoras delicadas y tersas de los compositores Behn Zeitlin y Dan Romer, quienes se inspiraron en la música de la diáspora africana para acompañar los viajes introspectivos de los migrantes en suelo ajeno. 

Anclado en la realidad, el enfoque del director muestra las olas migratorias que abruman a la península italiana, mientras que Europa sigue siendo ciega a un problema mundial de gran importancia. La curiosidad, el compromiso, la sed de verdad y el genuino interés en el tema, le permiten a Carpignano reconstruir los escenarios con una precisión asombrosa. Mediterránea es una digna heredera de las grandes obras del neorrealismo italiano; la filiación que Carpignano siente por Roberto Rossellini y Vittorio de Sica se refleja visiblemente en la elección de locaciones reales, una puesta en escena naturalista, el uso de actores no profesionales y una cámara en mano que sigue muy de cerca las peripecias de los migrantes. Estilísticamente, cada una de las secuencias se siente más como la poesía áspera de Beasts of the Southern Wild (2012); esto se debe al trabajo del cinefotógrafo Wyatt Garfield, a quien no le importa crear un efecto desorientador como la rutina diaria de los migrantes, y recurre a la imperfección de los encuadres y los bordes rugosos de sus imágenes en pos de un naturalismo verosímil. Cuando una historia exige una caminata sobre un desierto, un paseo en barco a través del inmenso mar y las tormentas –tanto figurativas como literales–, el cinefotógrafo puede caer en la tentación de mostrar la magnitud de los lugares y la insignificancia de los personajes en relación con los paisajes. Por fortuna, Garfield coloca su lente a muy corta distancia de los rostros y los cuerpos de los personajes para mostrar sus luchas físicas centrándose en la experiencia humana y evitando sucumbir ante la belleza clásica del paisajismo. Sin contar las escenas del desierto, gran parte de la película está rodada en la noche. Esto tiene sentido para una historia acerca de las personas que viven en las sombras. La batalla callejera y nocturna entre policías con escudos y los migrantes desarmados se convierte en una mezcla de colores y movimientos, una especie de coreografía vagamente trazada que demuestra como el arte puede ser construido a partir del caos y la brutalidad.

El filme es un indicativo de la importancia de la globalización cultural en la época actual. Además del hecho de que la película es una coproducción internacional que involucró a Italia, Estados Unidos, Alemania y Qatar, Mediterránea se ocupa también del peso de la tecnología digital en la vida de los migrantes; las redes sociales y Skype como únicas vías de comunicación con sus familiares que viven a miles de kilómetros de ellos. Lejos de ser anecdótica, esta dimensión puede iluminar a los personajes desde otro ángulo, para dejar a un lado los estereotipos de las personas provenientes del Tercer Mundo.  Al introducir el uso preponderante de las nuevas tecnologías de comunicación –como marcas de la hibridación cultural–, el director le otorga a sus personajes una identidad multifacética que generalmente se les niega en las representaciones cinematográficas del migrante africano. Carpignano también sabe construir el mosaico variopinto de los migrantes. Hay gente como Ayiva que llega a otro territorio con el fin de construir algo y aportar, pero también hay quienes buscan la confrontación como consecuencia del resentimiento, la provocación y la venganza.

Mediterránea es una película oportuna, relevante, necesaria, humanista y decididamente poco sentimental que nunca ejerce presión sobre la glándula lagrimal, a pesar de narrar sucesos inquietantes y conmovedores. Es una obra profundamente sincera que navega alrededor de las experiencias de los refugiados mostrando el dolor y el miedo que conlleva ejecutar una travesía como cruzar el mar Mediterráneo. El director logra tejer un drama sutil y emocional que se involucra de manera honesta con las razones y el estado de ánimo de los personajes para construir un discurso urgente sobre la necesidad de escuchar las voces de aquellos humanos que, aparentemente, no tienen permitido soñar, ni crecer.

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
SIGUIENTE
EN PANTALLA
La llegada
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


NOTAS
Video: Jean Cocteau y su discurso para...


EN PANTALLA
El encanto del erizo
 
 
 
COMENTARIOS
 

CALIFICACIÓN DE LA GENTE:
1 personas han votado


 
RECOMENDAMOS
 
 
 
 
 
enfilme © 2017 todos los derechos reservados