if ($skins_show == "0") {?>
  RETRATO
 
BIOGRAFÍA
Tom Hardy
 
 
Fecha y lugar de nacimiento: :

15 de septiembre de 1977.

Hammersmith, Londres, Inglaterra



 
FILMOGRAFÍA
Mad Max: Fury Road
2015

Locke
2013

The Dark Knight Rises
2012

Warrior
2011

Inception
2010

Bronson
2008

Tom Hardy
Publicado el 12 - May - 2015
 
 
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
  • Tom Hardy tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión, es padre de un niño de seis años y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación.  - ENFILME.COM
 
por Luis Fernando Galván

Tom Hardy (Edward Thomas Hardy) tuvo una infancia privilegiada, una juventud conflictiva y una temprana adicción al alcohol y a las drogas; ahora, el actor de 37 años, rehabilitado, se casó por segunda ocasión –con la actriz británica, Charlotte Riley–, es padre de Louis (un niño de seis años que tuvo con su exnovia, Rachael Speed, una productora que conoció durante el rodaje de la serie The Virgin Queen, y con quien sostuvo un romance durante 2008 y 2009) y comienza a consolidarse como uno de los mejores actores británicos de su generación. Tom, hijo único de Edward Hardy, un ejecutivo de publicidad, y Anne Hardy, una artista plástica, nació en 1977 en East Sheen, un suburbio afluente del suroeste de Londres. Sus padres lo enviaron a escuelas públicas, pero él era un niño inquieto y desinteresado en los estudios, por lo que las cosas no estaban funcionando bien con sus padres. En una entrevista con Miranda Collinge para la edición inglesa de la revista Esquire, el actor recuerda:

Yo estaba respondiendo de la manera que cualquier adolescente confundido y rabioso hablaba. Cuando me preguntaban de  geografía, yo decía: “A la mierda, voy a salir a fumar. ¿Quién me va a parar?”.

Cuando tenía 15, él y un amigo fueron sorprendidos conduciendo un Mercedes-Benz robado. También tenían un arma:

La policía vendría, la gente comenzaría a golpearme, pero nunca me matarían, así que yo pensaba que aquella situación no estaba tan mal.

Hardy se interesó en el área de la actuación debido a su profesor de teatro de la secundaria, quien vio en aquel adolescente de 16 años, cierto desparpajo y potencial físico para convertirse en actor. Luego de dos intentos, Hardy fue aceptado en el Centro Dramático de Londres (algunos que acudieron a la prestigiosa escuela de formación actoral fueron Pierce Brosnan, Colin Firth y Michael Fassbender). Al poco tiempo consiguió un papel para su primer trabajo profesional: la serie televisiva Band of Brothers (2001). Hardy considera que la escuela de teatro le dio las herramientas para desenvolverse en el escenario, pero las clases  no lo prepararon para crear vínculos profesionales e involucrarse en proyectos de cine: “Cuando comienzas en esta carrera te sientes débil y cometes muchos errores, pero ahí es cuando verdaderamente aprendes”, sentencia el actor.

Después de cumplir con su participación en el drama ambientado en la Segunda Guerra Mundial, Hardy decidió abandonar sus estudios para poder participar en un par de proyectos que le interesaban: el filme bélico Black Hawk Down (2001) de Ridley Scott, y la aventura de ciencia ficción Star Trek: Nemesis (2002). No obstante, los años inmediatos fueron los más difíciles que enfrentó, profesionalmente hablando. Esa falta cercana al estrellato lo dejó resentido; Hardy sintió que su gran oportunidad la había desaprovechado. Gran parte de esa sensación de haber perdido una carrera gloriosa se debió a los problemas personales del joven rebelde. El actor se volvió cada vez más dependiente a las drogas y al alcohol; desde el excesivo consumo de cerveza hasta sus experiencias con el crack. Aunque Hardy nunca ha declarado abiertamente sobre qué lo motivó a buscar ayuda profesional, se especula que la ruptura de su matrimonio de cinco años (1999-2004) con Sarah Ward –productora de comerciales de televisión– fue el detonante para que él decidiera rehabilitarse. Sin embargo, la razón principal fue su propia carrera. Hardy es uno de esos actores instintivos, con un despliegue físico brutal; él sabe cómo utilizar el cuerpo, y cómo sacarle provecho. “El inmueble”, como él llama al cuerpo, necesitaba limpiarse y sanar, para llenar la pantalla con su presencia física. A diferencia de muchos otros actores, Hardy ha interpretado papeles que ha vivido en su existencia real. En 2007 interpretó a un drogadicto sin hogar en el drama televisivo Stuart: A Life Backwards. Ahí, él camina como un auténtico yonqui; cabeza y cuello ligeramente inclinados hacia delante, pero con movimientos controlados sin tambalearse exageradamente y una mirada fija que busca concentrarse en lo que ocurre a su alrededor. Todo ello no lo enseñan en talleres de actuación ni en escuelas de teatro, es algo que Hardy aprendió de su conflictiva juventud.

Tom ha sido muy astuto al momento de elegir los personajes que interpretará. Le ha dado vida a un montón de chicos malos, en parte porque puede darle continuidad a su rebeldía y arrogancia de adolescente, pero su labor no se limita al personaje que se ve en pantalla, sino también incluye el proceso de transformación y preparación física que el actor desempeña previo a las filmaciones de sus proyectos. En Inception (2010), Christopher Nolan utilizó algunos nombres de sus personajes para elaborar juguetonas referencias a otras personalidades involucradas con el diseño y la creatividad. Así como el nombre de Ariadna fue retomado de la mitología griega y asignado al personaje de Helen Page (la arquitecta que ayuda a diseñar los escenarios y espacios que habitarán en los sueños, para rendirle homenaje a la mujer que ayudó a Teseo a escapar del laberinto del minotauro), el nombre de Eames es una referencia a la talentosa pareja conformada por Charles y Ray Eames. Él, arquitecto; ella, pintora; los dos, diseñadores. Y Tom Hardy fue el encargado de interpretar a Eames, un falsificador cuyo rol primario es adquirir la forma de otra persona replicando la mirada, los gestos, la voz, las posturas, el estilo al caminar y toda la personalidad. Eames es un auténtico camaleón, un arquitecto de su propia imagen y, aunque no es el responsable del trazado de las ciudades, sí es responsable de diseñar algunos de los detalles más importantes dentro del mundo de los sueños que él y sus colegas visitan en la propuesta metarreferencial de Nolan.

Con su extraordinario rendimiento en Inception, el actor británico llamó la atención de las audiencias y, sobre todo, acaparó la atención de directores y productores, pues, hasta ese momento, Hardy sólo había podido lucir en Bronson (2008), dirigido por el danés Nicolas Winding Refn, la biopic sobre Michael Peterson, “el hombre más peligroso del Reino Unido”, un exboxeador resguardado en una prisión durante más de tres décadas. Para Bronson, Hardy alcanzó 18 kilogramos de músculo dentro de su 1.75 metros de estatura en un periodo relativamente corto; lo consiguió realizando ejercicios que sólo se podrían hacer dentro de una prisión, es decir, no recurrió a los instrumentos sofisticados de un gimnasio y tampoco consumió esteroides. Lagartijas, flexo extensiones en barra fija y abdominales. El papel le exigía tener un poco de grasa, por lo que Hardy nunca incluyó alguna dieta específica orientada a adelgazar su cuerpo; pollo y arroz eran su principal alimento, y al menos dos veces a la semana tenía que comer pizza, refresco y helado. En años recientes, después de acudir a pescar, Hardy declaró que le resultó muy complicado ver como, de alguna manera, estaba acabando con la vida de aquel animal. Después de unos días, consideró volverse vegetariano, pero al final terminó pidiendo una hamburguesa de carne. Para Warrior (2011), Tommy, el personaje que interpreta, necesitaba una apariencia más delgada, pero fuerte; Hardy asistió a entrenamientos de boxeo, kickboxing y muay thai en una estricta rutina donde respetó los horarios de cada sesión. Su alimentación fue rígida; consistió en 6 comidas diarias basadas en pollo y brócoli para asegurar que el cuerpo no almacenara grasa. Posteriormente volvió a trabajar con Christopher Nolan en un papel que le exigía una nueva modificación corporal; Bane, el villano de The Dark Knight Rises (2012). Hardy tenía 3 meses para alcanzar 14 kilogramos de músculo que exigía el personaje, y lo consiguió haciendo ejercicios con su propio peso corporal. El actor se sometió a una rutina de ejercicio (sesiones cortas ejecutadas cuatro veces al día) dirigida por el exmarine, Patrick Monroe, que consistía en hacer flexiones para trabajar abdominales, pecho, hombros y triceps.

Hardy es el primero en admitir que ha tenido que lidiar con su explosivo temperamento: “Tengo una reputación de ser difícil; y creo que lo soy, pero no soy una persona irracional. He causado muchos desastres, pero todo se deriva del miedo a no permitir que los demás me lastimen. Pero este tipo de contrafuegos, después de un tiempo, te hacen crecer y cambiar”. Hardy es una peligrosa espiral de energía inquieta que cineastas como Winding Refn, Nolan, Gavin O’Connor, John Hillcoat y Steven Knight han explotado magníficamente en sus respectivas películas. Tanto los actores y directores con los que ha trabajado en años recientes, lo describen como un tipo de figura amenazante, de rostro sereno y duro, pero de personalidad agradable, un hombre acogedor, cortés y muy abierto. Quizá un filme que logró capturar su amabilidad como ser humano, pero también la rudeza que transmite en The Drop (La entrega, 2014), filme dirigido por el cineasta belga Michael Roskam –cuyo Bullhead (2011), un drama sobre un violento ganadero adicto a los esteroides, fue nominado al Oscar–. Hardy interpreta a Bob, un taciturno e impasible camarero de un pequeño bar en Brooklyn que rescata a un perrito maltratado propiedad de Nadia (Noomi Rapace). Su personaje no posee los grandilocuentes discursos de Bane o la extrema agresividad de Bronson; el actor asume de manera tranquila y apacible al hombre que se conduce con cautela y ternura hasta que, inevitablemente, se ve obligado a dejar salir la violenta bestia que habita en su interior. Con Bob, Hardy se propuso explorar las capas de la negación del ser humano y las máscaras que el hombre tiene que adoptar con el fin de participar en las dinámicas de una sociedad; un hombre que intenta lidiar con haber cometido un acto atroz en el pasado y que busca perdonarse.

Uno de los trabajos más destacados del actor británico lo ejecutó en Locke (2013), filme dirigido por Steven Knight, donde interpreta a Ivan Locke, un hombre que deja inconclusos los trámites de una obra  en construcción en Birmingham para subirse a su BMW y conducir, durante la noche, hacia Londres. El rostro de Hardy, sus manos al volante y una que otra mirada hacia la carretera es todo lo que se ve en el filme. Al interior del auto, Locke recibe constantes llamadas de su jefe, sus compañeros de trabajo, sus empleados, sus hijos y su esposa; el hombre ha dejado su trabajo y no llegará a casa; su destino es otro, busca no cometer los mismos errores e irresponsabilidades de su padre, quien lo acompaña como una especie de fantasma en su trayecto. Hardy muestra un dominio completo sobre su cuerpo, ejerce control absoluto sobre cada uno de sus pequeños gestos, movimientos sutiles de la mano surcando suavemente su frente y su boca; cada uno de los ademanes sugiere la desesperación de un hombre que se dirige hacia Londres mientras abandona su trabajo y su familia. En Locke, el actor británico conduce a buen puerto esta especie de extenso soliloquio donde es capaz de abrirse como un abanico de múltiples estados de ánimo en la intimidad y soledad de su auto.

Hardy, aquel que de joven era un salvaje nómada y que en cine continuó explorando esa condición, fue el elegido por George Miller para interpretar a Max Rockatansky, en el nuevo filme de la serie, Mad Max: Fury Road (2015). En este filme, el dolor mental y psicológico de Max (que a finales de los setenta y principios de los ochenta fue interpretado por Mel Gibson) se refleja en un cuerpo que ha sufrido el maltrato: su rostro se hunde en la arena, su cabeza es encerrada en una máscara metálica con candado de seguridad, pero su imponente físico se mantiene estoico y sereno ante la desgracia. Hardy vuelve a exhibir la fortaleza de su cuerpo y el gran despliegue físico para interpretar con un alto grado de vigor, resistencia y verosimilitud cada una de las maniobras corporales de Max. Hardy no teme mimetizarse por dentro y por fuera, en lo físico y en lo psicológico, al imperturbable y belicoso Max.

Actualmente, el actor británico se encuentra en Calgary, Canadá, filmando The Revenant, el nuevo filme del cineasta mexicano, Alejandro González Iñárritu, y protagonizado por Leonardo DiCaprio, con quien mantienen una gran amistad después de haber trabajado juntos en Inception. Basado en la novela de Michael Punke, The Revenant narra la historia de Hugh Glass, un cazador y comerciante de pieles del siglo XIX que es salvajemente mutilado por un oso pardo, y es abandonado y dado por muerto por otros dos hombres, John Fitzgerald (que será interpretado por Hardy) y Jim Bridger, que habían sido asignados para cuidarlo. Glass sobrevive contra todo pronóstico, y comienza a buscar a los dos hombres para cobrar venganza. Este año, Hardy aparecerá en Legend (Dir. Brian Helgeland), donde interpreta dos personajes, Ronald y Reginald Kray, dos gemelos involucrado en la mafia que aterrorizaron la ciudad de Londres durante las décadas de 1950 y 1960.

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
RETRATO
Scott Eastwood
SIGUIENTE
RETRATO
Richard Harmon
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


PELICOMICS
Pelicómis: Especial The Dark Knight...


A ESCALA
Head Over Heels


TOP 10
Museos en el cine
 
 
 
COMENTARIOS
 
RECOMENDAMOS
  • Paterson
    Reseña: El cine de Jim Jarmusch es un bálsamo reparador para todos aquellos amantes del cine y de la...
  • Los 11 filmes favoritos de...
    A nadie que conozca su obra extrañarán las elecciones del maestro polaco.
  • Viene de noche
    Reseña: Un angustiante drama existencial con elementos de terror postapocalíptico que reflexiona en torno al egoísmo, la...
  • CINE Y ARTE. Fuentes,...
    De la obra del pintor flamenco, Pieter Brueghel, a los cuadros del artista serbio, Dragan Bibin; las influencias artísticas detrás...
  • Las hijas de Abril
    Michel Franco pone a convivir a una familia que no tiene aptitudes emocionales para hacerlo y lo hace enfatizando los espacios cerrados.
  • Trisha Ziff (El hombre que...
    Entrevista con Trisha Ziff, directora de 'El hombre que vio demasiado'.
  • Maquinaria Panamericana
    Reseña: 'Maquinaria Panamericana' es una salvaje sátira surrealista sobre el régimen del miedo; un comentario social plagado de...
  • Tempestad
    Tempestad genera una atmósfera de empatía, solidaridad y generosidad femeninas.
  • Yo, Daniel Blake
    I, Daniel Blake de Ken Loach ganó en 2016 la Palma de Oro en Cannes. Lo analizamos.
  • Juan Goytisolo y su relación...
    El escritor español murió en la ciudad de Marrakech, Marruecos, a los 86 años de edad. El ganador del Premio Cervantes...
 
 
 
 
 
enfilme © 2017 todos los derechos reservados