Los cinematógrafos que colaboran con Martin Scorsese no esperarían una tarea rápida, pero incluso Rodrigo Prieto tuvo mucho que manejar con The Irishman.
Davey Armstrong (Graham Verchere) recorre en su bicicleta las tranquilas calles del pueblo de Ipswich, Massachusetts. Las vacaciones de verano le permiten trabajar por las mañanas repartiendo el periódico en el vecindario y jugar por las tardes Man-Hunt –caza de hombres, una variación del juego de las escondidas- con sus...