Un amoros documental chileno, una obra maestra islandesa, una obra maestra más de Scorsese, un documental sobre la pandemia, uno de Frederick Wiseman, Nolan, Reichardt y algunos más
La lista anual de este fabuloso y excéntrico personaje que no teme incluir filmes que pocos se atreverían a considerar y tampoco se amilana al considerar los grandes filmes que otras listas incluyen y no pueden ser ignorados.
Un autor de cine palestino que sin rencores, pero también sin reparos, retrata la Palestina que nunca se ve en los medios de comunicación, a los palestinos que es difícil encontrar estando atrapados tras las bardas, las rejas, los muros que los aprisionan, el polvo que los abruma, y las carencias que los asfixian.
Terence Davies fue alguien que entendía con claridad, y ejerció a cabalidad, la naturaleza del cine como arte, uno con su propio lenguaje, sus propios códigos, sus muy particulares y únicas posibilidades.
Filmes que, también llevaban a su máxima expresión en pantalla la derrota del amor, ese agridulce sabor (generalmente más agrio que dulce) que deja el ver que una relación no puede consumarse, incluso si es por el propio bien (¿será?) de sus involucrados.
Este trabajo clarifica algunas de las razones que convirtió a tantos en adictos a la serie sin, quizá, haberse dado cuenta de ello conscientemente. ¿Influencias cinematográficas? Pueden apostar que las hay.
Un drama sobre el Holocausto, pero que nada tiene de convencional el que entrega el británico; y el turco, conjura otra obra de amplias dimensiones, plagada de diálogos a través de las que expresa profundas reflexiones acompañadas de planos hermosamente retratados de los paisajes de su adorada Anatolia.
Un espeluznante retrato de las maquiladoras de ropa infantil que trabajan en condiciones de explotación laboral en China es Youth (Spring) de Bing Wang; y una sórdida y dispareja inmersión en el mundo de los paramédicos neoyorquinos en Black Flies de Jean-Stéphane Sauvaire.
La náusea y el coma diabético provocados por el desconcierto y la sobredosis de azúcar terminan por sepultar la crisis depresiva y existencial de un buen tipo, tremendamente atormentado.
La mirada de Nuri Bilge Ceylan, influenciada por la de los más grandes, sus favoritos, Bergman, Tarkovsky, Bresson, Antonioni y Ozu, está nutrida de poesía.
Podemos constatar que, en el 2022, se siguen haciendo extraordinarios filmes, capaces de conmover, de hacernos pensar sobre la vida, sobre nuestra vida, sobre la vida de los demás.
No es Bardo (o falsa crónica de unas cuantas verdades) ni la obra maestra que algunos quieren postular, ni el fiasco rotundo que otros desean sentenciar. Bardo conjura momentos geniales, otros de honda profundidad y unos más de una autocomplacencia feroz.
Del 29 de septiembre al 1o de octubre, un fetival con causa que ofrece una ventana para los realizadores latinos de EEUU y para que se vean filmes latinoamericanos en EEUU, además de hacer industria en LA
En la segunda sesión de filmes proyectados dentro de la Competición Oficial del Festival de Cannes, se presentaron tanto EO de Jerzy Skolimowski como Armageddon Time de James Gray.
Es, en realidad, un cortometraje, pero es, también, un poema, uno que, además, sintetiza, en pocas palabras, con escasas imágenes, en apenas unos segundos, la filmografía de Terence Davies y, también es cierto, su propia vida.
¿Qué tan familiarizado estás con la línea de tiempo del universo instaurado por James Wan? Con motivo del estreno de la octava película de la franquicia, una rápida cronología de los eventos.
El equipo de Film and Media Aesthetics analiza los elementos visuales y sonoros de la escena del reencuentro de Ilsa (Ingrid Bergman) y Rick (Humphrey Bogart) en el filme de Michael Curtiz.