Terence Davies fue alguien que entendía con claridad, y ejerció a cabalidad, la naturaleza del cine como arte, uno con su propio lenguaje, sus propios códigos, sus muy particulares y únicas posibilidades.
Era solo natural que el despliegue físico, el histrionismo en el escenario, el carisma y la capacidad de proyección del líder de los Stones buscara en los sets de cine y el retrato de su cámara otro vehículo para expresarse, para canalizar su energía y su arte.
La historia del punk capturada en filmes que retratan los lugares, los sonidos y los conceptos que unificaron a la juventud a lo largo de todo el Reino Unido, a mediados de los setenta.
Uno que otro blockbuster, documentales, algún filme experimental, y mucho cine de autor, cine hecho arte con filmes de cada uno de los continentes que componen el planeta que todos habitamos.
Directoras y directores interesados principalmente en plantear cuestionamientos nada complacientes y, quizá, en algunos casos, aventurar algún esbozo de respuesta.
Obras no tan conocidas de directores como Michael Haneke, Apichatpong Weerasethakul, Lynne Ramsay, Roy Andersson, Nuri Bilge Ceylan y Andrey Andrey Zvyagintsev, entre otros.
No es fácil cargar con el peso de las revelaciones que son inaccesibles para los demás. Aunque desde el plano místico que lo plantea Apichatpong, queda claro que es apenas desde el sosiego que se consigue al arribar a ese punto, que todo, absolutamente todo, comienza a adquirir nuevos significados.
La revista británica que no solo ha decidido compartir los que considera fueron los mejores filmes del 2021 sino que, además, realizó un video a manera de supercut en el que integró escenas de los filmes elegidos.
ha colaborado con directores como Danny Boyle, Cameron Crowe, Spike Jonze, Luca Guadagnino, Jim Jarmusch, Bong Joon-ho, Lynne Ramsay, los hermanos Coen, David Fincher y, por supuesto, Wes Anderson.
Pierre Lescure (Presidente del festival) y Thierry Frémaux (Delegado general) presentaron los títulos que conforman la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de Cannes.
La intensa relación entre Henry (Adam Driver), un comediante con un gran sentido del humor, y Ann (Marion Cotillard), una cantante de ópera de renombre mundial.
La precisión técnica de David Fincher se extiende claramente más allá del set, como se demuestra en el trabajo realizado por Artemple y Savage Visual Effects.
En su sorprendente largometraje debut, Darius Marder encuentra un lenguaje cinematográfico que encaja perfectamente con esta historia de un hombre que lucha por aferrarse a lo que lo define.
Un hombre lleno de complejos y resentimientos, subyugando al pueblo con base en cadenas incesantes de mentiras, de construir una realidad paralela que colisiona con la objetiva, utilizando los medios que sean necesarios con tal de preservar el control absoluto de la situación y endureciendo las formas y los discursos cuando se descuadra,...
"Ser excluido del mundo del trabajo, de la producción, del consumo, de la comunidad humana, genera un sentimiento de humillación, de inutilidad, de no existir".