Función en LA68 (Mérida): viernes 20 de diciembre, 5pm.
La historia de Sixto Rodríguez tiene todo lo necesario para convertirlo en leyenda. Se trata de un hombre con un gran talento musical, salido de entre la clase obrera de Michigan, con el rostro oculto entre gafas oscuras y cabellera larga, y cuyas canciones llegaron a ser censuradas en Sudáfrica por haberse convertido en himnos de protesta para la juventud. Allá por la década de los setenta, este hijo de padres mexicanos fue orillado al retiro, hasta que alguien llevó su primer disco Cold Fact (1970) al continente africano y, sin que él se enterara, se convirtió en un icono musical en ese país.
Al igual que con Man on Wire (2008), el productor Simon Chinn nos entrega un documental que comienza por estudiar a un artista, y después se enfoca en el fenómeno cultural provocado por su trayectoria. ¿Cómo es posible que en una sociedad como la nuestra, fanática y acosadora, Rodríguez haya pasado desapercibido por tanto tiempo? Hay algo sobre la naturaleza de la fama que aún nos resulta incomprensible, y la historia de Rodríguez es un ejemplo claro del desajuste en la ecuación.
ESR (@RikyTravolta)