Función en LA68 (Mérida): sábado 7 de diciembre, 12pm.
Este documental es acerca de cuatro personas de distintos lugares del mundo -China, Burkina Faso, Estados Unidos y Ucrania- que tienen algo en común: han perdido la habilidad para dormir.
La película acompaña a los insomnes en su vida cotidiana y es así cómo llegamos a conocer al anciano ucraniano Fedir. Él vive con su familia en su pueblo y afirma que no ha conciliado el sueño desde hace 20 años. Debido a que está retirado, las noches –el período durante el cual todos los demás duermen- no representan más que aburrimiento para el viejo. Lo mismo sucede con Mila, quien mata el tiempo viendo la televisión o manejando sin rumbo a través de las calles de Kansas, su estado natal. Más adelante se nos presenta a Jeremie de Burkina Faso, lugar en el que cuida de un viejo cine. Aparentemente, a él le gusta la atención que recibe frente a la cámara, y por ello uno se da cuenta fácilmente de que es el más entusiasta de los personajes del documental. Finalmente, está la joven china Lin, quien actualmente vive en Shangai. Cuando el espectador es introducido a ella y a la ciudad, las imágenes de la metrópolis remiten a Perdidos en Tokio (2003), de Sofía Coppola.
El filme es lento y usualmente no pasa mucho en las tomas de la gente y su entorno. Pero en cambio, Goodnight Nobody se beneficia de una atmosfera cinemática, rodeando cada pieza de este trabajo. Si tienes un poco de paciencia, serás recompensado con la belleza de un documental moderno, de manera que la combinación de personajes, imágenes y música tendrá un gran efecto en tus ojos y oídos.
JEMCH (@makoss1)
Fuente: Globelle