Una niña japonesa dibuja paisajes cálidos en hojas blancas que va colgando en las paredes de una habitación sin ventanas. Una libélula cobra vida de una de sus pinturas. Animada sigue al insecto y sin darse cuenta se adentra en el bosque repleto de vida. El sonido de la pintura derramándose sobre sus lienzos la devuelve a la realidad, sigue en el mismo lugar. Tras unos minutos de incertidumbre la pequeña decide salir, pero lo que encuentra en el exterior es bastante distinto al paraíso que plasma en sus ilustraciones. Una selva devastada chocará directamente con la inocencia, la hiperactividad y el optimismo de la niña, quien sin darse cuenta da vida a nuestra triste protagonista.
Abita es un corto de animación creado por Shoko Hara y Paul Brenner. Un filme dedicado a los más de 36,000 niños de Fukushima, en Japón, que todavía no pueden salir a jugar a los bosques y parques de su ciudad a causa de la contaminación radioactiva. La animación está realizada en forma de dibujos con lápiz, y acuarelas, dando una estética sencilla y limpia. El relato ganó en 2013 el Premio al Mejor Filme Animado del Uranium Film Festival.
VSM (@SofiaSanmarin)
Abita from Uki Uki Studio on Vimeo.