Dos padres desesperados tratan de encontrar un donador de hígado para su hijo que está al borde la muerte. El padre (Fabián Corres) es cirujano, pero su buena posición dentro del hospital no es suficiente para convencer a las familias de otros pacientes terminales que podrían ser la última esperanza del niño. Mientras desayunan en un restaurante cercano, la pareja es abordada por un pequeño de la calle que les pide dinero; la madre (Lumi Cavazos), conmovida, lo invita a desayunar y, días después, agobiada por la situación de su hijo, ve la solución en ese niño huérfano.
Entre dos (2003), del realizador mexicano Michel Franco (Después de Lucía, 2012; Daniel & Ana, 2009) y ganador del Gran Premio en el Festival Internacional de Cine de Huesca, es el antecedente de su filme A los ojos (2013), en el que el director desarrolla más ampliamente las problemáticas que se exponen en el corto. La historia gira en torno a dos situaciones sociales que son comunes en nuestro país pero que suelen pasar desapercibidas, permitiendo que se mezclen de la peor forma posible: la falta de una cultura de la donación de órganos y los niños en situación de calle que son abandonados por su familia y el sistema, y dejados a merced de cualquiera que intente hacerles daño. Los padres se convierten tanto en víctimas como en victimarios y su decisión es una respuesta desesperada en una sociedad donde no se cuenta más que con uno mismo.
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