Mr. Hublot es un personaje que sufre de transtorno obsesivo compulsivo. Se pasa los días enderazando los marcos de los retratos que cuelgan en las paredes de su casa. Toma el té a una hora exacta del día y ve los mismos programas de televisión cada noche. Su rigurosa disciplina se altera cuando ve a un perro robot abandonado en la calle. El cachorro está hambriento y tiene frío, preocupado por el animal, lo adopta. Se relacionan, pero con los días el perro comienza a aumentar de tamaño como un efecto del alimento que come. Poco a poco la casa de Mr. Hubolt va quedando destruida por lo que el hombre decide que ya es suficiente.
La historia de Mr. Hublot, de Laurent Witz y Alexandre Espigares, tiene lugar en una ciudad futurista (steampunk) pero con elementos barrocos que recuerdan el universo de Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, en Delicatessen (1991) o La ciudad de los niños perdidos (1995). La música cadenciosa, el diseño de los personajes, y los sonidos que acompañan la historia, que prescinde de diálogos, se acompasan con el relato de amistad que se quiere contar. El filme resultó ganador del Premio Oscar en su edición 86, como Mejor Cortometraje Animado.
VSM (@SofiaSanmarin)