Vean aquí: Man With a Movie Camera
Dziga Vertov (1896-1954), el cineasta ruso, autor de obras experimentales que revolucionaron el género documental como Man with a Movie Camera (1929), su película más representativa —una especie de seguimiento a un operador de cámara que filma todo lo que le rodea, y que nos muestra a través de su ojo, una sinfonía deslumbrante de la ciudad de San Petersburgo—, es también el precursor en el género de animación en la Unión Soviética con su cortometraje: Soviet Toys (Sovietskie igrushki, 1924).
El corto consta principalmente de personajes dibujados con líneas simples y de trazo rápido, cargados de alegorías marxistas arropado bajo un alegre solo de piano. El relato abre con la caricatura de un capitalista devorando comida. Pasa gran parte de su tiempo alimentándose que a lo largo del filme lo vemos echado en el suelo a causa de su gordura. Tiene tanta riqueza que tiene al momento lo que desea con solo pedirlo, incluso desde el piso, hasta que un trabajador le corta el vientre con una tijera para extraerle dinero, a esta acción se suman miembros del ejercito rojo quienes terminan de vaciarle el estomago como si de una piñata se tratara. Vertov satiriza a los comunistas que sacaron provecho de la Nueva Política Económica (NEP) propuesta por el gobierno de Lenin, que implantó una forma limitada de emprendedurismo capitalista. Sovietv Toys se convierte en una pieza indispensable para conocer la evolución del celuloide.
VSM (@SofiaSanmarin)