Documental: Hombre de Aran - ENFILME.COM
if ($skins_show == "0") {?>
CINICIADOS > DOCUMENTALES
 
FICHA TÉCNICA
Man of Aran
Hombre de Aran
 
Reino Unido
1934
 
Director:
Robert J. Flaherty
 
Con:
Colman 'Tiger' King, Maggie Dirrane, Michael Dirrane
 
Guión:
Robert J. Flaherty
 
Fotografía:
Robert J. Flaherty
 
Duración:
76 min.
 

 
Hombre de Aran
Publicado el 08 - Mar - 2011
 
 
El hombre de Arán es de una belleza impresionanteque resulta cautivadora. En primera instancia no se puede dudar de ella. No tanto porque sea verosímil o veraz, sino por esa necesidad, hecha de cine y de sueño, que se encandila con la posibilidad de lo real. - ENFILME.COM
 
 

por Ricardo Pohlenz (@rpohlenz)

La invención del documental como género cinematográfico se debió a fines publicitarios. La compañía peletera Revillon buscaba hacer una campaña publicitaria a partir del pietaje realizado por el estadounidense Robert J. Flaherty en el ártico a lo largo de dos años. El rodaje se realizó sin ningún plan preconcebido y en condiciones extremas. El resultado final distó por mucho de lo que podía quererse como publicidad para pieles, pero trajo a las pantallas el “documental novelado” con Nanook el esquimal (1922).

En Nanook el esquimal y en los documentales posteriores de Flaherty reluce la paradoja que ha definido y transformado nuestra percepción del mundo, entre la dura realidad de un rodaje y el embellecimiento que sufre para su montaje final. Las líneas argumentales que llevan lo que se ve en pantalla no difunden, en sentido estricto, lo que sucedió en verdad. La vocación aventurera de Flaherty, entregado a rodar sin restricciones, le permitía tener un amplio margen al seleccionar las tomas y armar las escenas. Hay una largueza en sus planos y tomas que tiende hilos entre la majestad contemplativa que ofrecen los paisajes y la proximidad íntima que tiene para los esquimales que documenta. Se ven sus vida, sus vicisitudes diarias y sus dramas; pero, al mismo tiempo, no es más que una invención hecha a partir de sus existencias.

Algo semejante sucederá con su siguiente filme, Moana (1926), que realizó para la Paramount después del éxito que tuvo su película sobre esquimales. Aquí, a diferencia del estoicismo vivido en el extremo norte, se retrata la vida plácida e idílica de los isleños de Samoa, incluida la caza de tortugas y jabalíes. Moana es la primera película que es anunciada como un documental.

Para cuando llega a la isla de Arán, Flaherty es un maestro consumado en capturar con su lente tanto el color local y la belleza brutal de los paisajes para hilar una historia de profundo atractivo visual. La familia a la que sigue con su cámara en Arán fue armada para la filmación. El hombre (Colman ‘Tigre’ King) y la mujer (Maggie Dirrane) con el hijo (Michael Dirrane) fueron seleccionados para los papeles sin tener relación alguna; una familia primigenia, santa en su austeridad, reflejo poético de un cotidiano que se enfrenta continuamente con la naturaleza.

El guión previsto para la producción no reducía en modo alguno el riesgo que vivieron los pescadores en pantalla, tanto en las escenas que muestran la caza del tiburón (práctica que había sido abandonada en la isla pero que Flaherty se empecinó en retratar) y la secuencia final, con las barcas enfrentadas al oleaje. Entregado, como siempre, a largas tomas, Flaherty consigue un dramatismo que linda con real, en parte porque el simulacro es verdadero. Son pescadores oriundos de Arán los que se enfrentan al mar en las barcas. Pat Mullen, quien fungió como contacto entre Flaherty y los habitantes de Arán (también escribió su propia versión de cómo fue el rodaje), tuvo que encontrar un pescador de la vieja escuela que todavía supiera cómo cazar tiburones.

La belleza impresionante de la película resulta cautivadora. En primera instancia no se puede dudar de ella. No tanto porque sea verosímil o veraz, sino por esa necesidad, hecha de cine y de sueño, que se encandila con la posibilidad de lo real. Es una representación que se hace frente a la cámara por aquellos que la viven todos los días, y que se deja sentir en la pantalla como un acto de fe. Más allá de la manipulación que hace Flaherty de sus contenidos, la verdad del rodaje brilla en el retrato impuesto a los habitantes de Arán (que nunca llegaron a verlo con buenos ojos y que sólo colaboraron con él porque estaba prevista una remuneración). Esa misma impostura que existe en cualquier película casera, y que sobrevive, todavía hoy, como una forma extrema de hacer cine.

El hombre de Arán (1934) es un clásico inventado en la certeza prometida del otro, que vive y sufre igual que nosotros, pero en lo ignoto. Una verdad a medias, pero una verdad a fin de cuentas.

 

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
DOCUMENTALES
Vuelve a la vida
SIGUIENTE
DOCUMENTALES
Gates of Heaven
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


EN PANTALLA
Los hombres que no amaban a las mujeres


NOTAS
Argentina bate record histórico de...


NOTAS
De cómo el cine se volvió negro
 
 
 
COMENTARIOS
 
RECOMENDAMOS
  • Lucrecia Martel
    Las mujeres son quienes más han transformado el mundo en los últimos 120 años.
  • Pawel Pawlikowski (Cold War)
    Entrevista: conversamos con el director polaco Pawel Pawlikowski sobre ‘Cold War’, el más reciente de sus filmes.
  • Patricia Rozema (Mouthpiece)
    Entrevista: Conversamos con la directora canadiense Paticia Rozema sobre 'Mouthpiece', el más reciente de sus filmes.
  • Isabelle Huppert
    "No creo transmitir solo fuerza a través de la pantalla, también debilidad, abuso de debilidad. Es una mezcla de lo que normalmente ...
  • Exhibition
    En Exhibition, Joanna Hogg nos interna con delicadeza y mucha sensualidad, en la ofuscada mente de H (Viv Albertine) y a través de ella...
  • Pasolini entrevista a Ezra...
    En 1967, el realizador italiano Pier Paolo Pasolini tuvo la oportunidad de entrevistar a Ezra Pound. Además, el poeta enlista los 10...
  • Un asunto de familia
    Reseña: En el cine de Hirokazu Koreeda, la familia es una entidad reformable y versátil en función de las decisiones y los...
  • La favorita
    Reseña: Dada la fascinación del cineasta griego, Yorgos Lanthimos, por las formas barrocas de la crueldad, la corte real...
  • Denis Côté
    Los cineastas somos "attention whores", dice Denis Côté (Vic + Flo...) en entrevista con EnFilme.
  • Juliette Binoche
    Durante el Festival Internacional de Cine de Morelia tuvimos la oportunidad de entrevistar a Juliette Binoche, una de las mejores actrices de la...
 
 
 
 
 
enfilme © 2019 todos los derechos reservados | Aviso de privacidad