A partir del segundo día del inicio de una pandemia de orígenes y características desconocidas, Steven Soderbergh comienza su relato con tintes de thrillerinternacional, pues a diferencia de muchos filmes de Hollywood, aquí el mundo abarca todo el globo y no solo una ciudad estadounidense. Para observar desde varias aristas la catástrofe exponencial, Soderbergh cuenta varias historias paralelas: la de la mujer infiel, la de la investigadora en Hong Kong, la del burócrata comprometido, la de la científica apasionada, la del bloggero que ve conspiraciones por todos lados.
Como en Traffic (2000), Soderbergh –que cada que puede amenaza con retirarse– utiliza tonos gélidos para las secuencias en EE.UU. y cálidos para el extranjero.
SOR (@SofOchoa)