Grand Piano cuenta la historia de un pianista exestrella, Tom Selznick (Elijah Wood), quien sufre de pánico escénico. Tras un descanso de cinco años, Selznick regresa a los escenarios. Pero cuando se dispone a tocar la primera nota de su concierto, descubre un mensaje amenazante en su partitura: “toca mal una nota y morirás”; por lo que se verá obligado a dar el mejor concierto de su vida.
Dirigida por el español Eugenio Mira (The Birthday, 2004) y escrita por David Chanezelle (The Last Exorcism, 2010), quien en un principio la iba a dirigir, Grand Piano destaca por sus cortes rápidos, sus ángulos de cámara dinámicos y los movimientos a lo largo de la “escena del crimen” –el escenario donde Selznick toca el piano-, que acumulan la tensión de una lucha en contra de un enemigo desconocido, pero también contra el propio miedo del artista. Con su actuación, Wood deja claro su instinto musical en pantalla, pese a que no aprendió a tocar el piano para la cinta -aunque sí tenía nociones básicas ya que de pequeño tomó clases de este instrumento-. Grand Piano no logra superar su marca de cinta “B” de suspenso. El inverosímil desarrollo de su premisa termina siendo una torpe –e incluso involuntariamente cómica- emulación del estilo visual de Brian de Palma –luces rojas y pantallas divididas de por medio- y el clásico suspense de Alfred Hitchcock.
JAR (@franzkie_)