Dividido en ocho segmentos (cada capítulo está asociado a un personaje distinto) sin continuidad temporal, el filme se centra en Yui (Nozomi Sasaki), una joven que consigue empleo como profesora de primaria. A los pocos días de haber comenzado sus labores, se percata de que un niño, llamado Toshio Saeki (Kai Kobayashi), lleva varios días sin presentarse a clases. Preocupada por la situación, Yui decide ir a la casa de la familia Saeki. Después de ser recibida por Kayako (Misaki Saisho), la madre del niño, la profesora comienza a experimentar una serie de visiones y pesadillas asociadas a la trágica desaparición de Toshio y al secreto de Kayako.
La maldición: el inicio del fin (Ju-on: Owari no Hajimari, 2014) es la séptima entrega de la exitosa franquicia de terror creada por Takashi Shimizu. El filme, dirigido por Masayuki Ochiai (Hypnosis, 1999; Kansen, 2004), es un reboot de la saga que plantea un inicio alternativo de la trágica historia de Toshio Saeki. Aunque la película recupera los elementos primordiales del j-horror (el fantasma vengativo, la casa embrujada, la maldición que se propaga como virus, la amenaza del color blanco, el contacto con la muerte), el director decidió incluir una serie de personajes innecesarios, cuyo aporte es nulo a lo largo del relato. Esta es la primera película de la franquicia de Ju-on que no cuenta con el respaldo del creador de la serie original. La atmósfera de terror está bien desarrollada y ejecutada, principalmente cuando la joven profesora aparece en pantalla, pues su bienintencionada y frágil personalidad la convierten en una presa fácil del pálido niño blanco que representa la muerte. Masayuki Ochiai tiene un enfoque ligeramente diferente al que había desarrollado Takashi Shimizu respecto a la manera de incrementar el horror. Mientras en los primeros filmes el horror dependía de la tensión psicológica de los personajes afectados, en esta nueva propuesta, Ochiai tiene una inclinación a las escenas explícitas y sangrientas para crear un impacto más perturbador en los ojos del espectador. Aún es temprano para pensar que un clásico filme de terror japonés como Ju-on (2000) debe ser reinventado porque La maldición: el inicio del fin, al erigirse como un reinicio anodino, sólo nos hace pensar que el j-horror atraviesa una etapa de crisis creativa.
Fecha de estreno en México: 14 de agosto, 2015.