Carlos (Bichir) es un padre soltero que arriesga su vida en complicadas tareas de jardinería para poder mantener a su hijo y poder ofrecerle una mejor vida que la que él mismo ha llevado. Un buen día se le presenta la oportunidad de comprar una camioneta y con esto iniciar un negocio propio, pero su troca es robada al más puro estilo de El ladrón de bicicletas y se verá obligado a iniciar un rescate en compañía de su hijo mientras fortalecen sus lazos afectivos.
Esta película logra ser un retrato fiel sobre la realidad de los migrantes, enfatizada por la gran caracterización de Bichir. Nos invita a reflexionar sobre la gente que ayuda a construir esa gran nación y que a pesar de ello se le ignora y discrimina. Sin embargo, es un filme que no profundiza en otras perspectivas menos exploradas ni que tampoco sugiere una solución a tan complejo problema.
KR (@kutziromero)