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El artista contemporáneo británico más célebre a nivel mundial es Damien Hirst, quien en 1995, con su obra Mother and Child (Divided), ganó el premio Turner que concede la prestigiosa Tate Modern de Londres. La pieza artística –que oscila entre la escultura y la instalación– comprende cuatro tanques de paredes de vidrio que contiene las dos mitades de una vaca y un ternero, cada uno dividido y conservado en solución de formaldehído. Los tanques se instalan por parejas, las dos mitades del ternero frente a las dos mitades de la madre, con espacio suficiente entre cada par para que el visitante puede caminar entre ellos y ver el interior de los animales. Los marcos blancos gruesos que rodean y apoyan los tanques ponen en relieve brillante la turquesa transparente de la solución del formaldehído.
Mother and Child (Divided), 1993.
Aunque muchos cuestionaron –y siguen cuestionando– si Hirst fue digno merecedor del premio, lo cierto es que su postura plástica-conceptual fue arropada desde sus inicios por Charles Saatchi, uno de los hombres más poderosos dentro del ámbito de la publicidad, quizá esto motiva a pensar que la entrega del premio respondió a otros lineamientos que los puramente artístico. Pero la práctica de Hirst abarca una plétora de artefactos diversos. Desde su debut en 1988, él ha participado en la puesta en escena de exposiciones, en la creación de una marca artística y en la fabricación de una persona pública.
Hirst tuvo la oportunidad de participar en su primera exposición en 1988, cuando todavía era estudiante en el Goldsmiths College of Art de Londres. Su convicción de que el mundo del arte tal como entonces existía no podía acomodarse a los impulsos de su generación, lo llevó a la conclusión de que él y sus colegas tendrían que reinventar el mundo del arte, adaptándolo a sus propios fines. En 1992, inspirado por la recién inaugurada galería semiprivada Saatchi (en el norte de Londres), donde se presentaron obras monumentales de artistas minimalistas como Donald Judd y Richard Serra en un renovado espacio industrial, Hirst presentó Freeze. La exhibición resultó un éxito para él y sus compañeros (entre los que se encontraban Tracey Emin, Sam Taylor-Wood, Tacita Dean y Gary Hume, entre otros, y que posteriormente fueron conocidos como los Young British Artists); a partir de ese momento, Hirst fue identificado por la crítica como el más precoz y ambicioso de todos. Aunque se encontraba en un almacén semiabandonado en el entonces muy lejano sur de Londres, él se aseguró de que figuras destacadas del mundo del arte asistiera a través de una sofisticada campaña de prensa y la provisión de una flota de taxis para acelerar su viaje desde el centro de Londres.

The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living, 1991.
La clave de los siguientes capítulos de la trayectoria de Hirst fue el interés y la dedicación que depositó no sólo en crear piezas artísticas, sino en buscar estrategias de presentación y comercialización. Por ejemplo, muchos años más tarde, aprovechando el acceso directo que las casas de subastas supuestamente ofrecen a los compradores que se sienten intimidados o desconfiados del sistema de galerías, Hirst evitó a sus distribuidores y vendió un extenso cuerpo de obra nueva directamente desde el estudio. Una subasta de dos partes en Sotheby's, celebrada los días 15 y 16 de septiembre de 2008, fue el evento de alto perfil con el que el artista logró un impresionante volumen de ventas de 111 millones de libras esterlinas.

Anatomy of an Angel, 2008.
Y aunque la relación de Hirst con el cine no es muy extensa, a continuación te compartimos los trabajos audiovisuales –incluyendo cortometrajes, videoclips y secuencias de créditos– que el artista británico ha dirigido a lo largo de su trayectoria.
A Couple of Cannibals Eating a Clown (1993)
100% Weird (1995)
Country House (1995) de Blur
Do It (1996)
no God (1996)
Samuel Beckett’s Breath (2001)
Bach Organ Music (2002)
También compartimos este corto producido por Nowness en el que el cineasta Matt Blanck captura a la prolífica estrella del arte británico que explica la teoría y el pensamiento detrás de sus pinturas.
TEXTOS CONSULTADOS:
- Damien Hirst, escrito por Ann Gallagher (2012).
- Damien Hirst: Relics, escrito por Francesco Bonami, Abdellah Karroum, Michael Craig-Martin y Nicholas Serota (2013).
- High Art Lite: British Art in the 1990’s, escrito por Julian Stallabrass (2001).