Día 6. 'Decision to Leave' de Park Chan-wook; 'Leila's Brothers' de Saeed Roustayi; 'Stars at Noon' de Claire Denis. #Cannes2022 - ENFILME.COM
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Día 6. 'Decision to Leave' de Park Chan-wook; 'Leila's Brothers' de Saeed Roustayi; 'Stars at Noon' de Claire Denis. #Cannes2022
Publicado el 29 - May - 2022
 
 
Dramas familiares, unos cargados de gran sexualidad en el sexto día de Cannes. - ENFILME.COM
 
 
 

El admirado autor norcoreano, Park Chan-wook regresa a Cannes con otro filme visualmente asombroso y narrativamente intrincado; el iraní Saeed Roustanyi recurre a Visconti, a Ford Coppola y hasta a Arthur Miller y Steinbeck para crear un poderoso drama familiar en el Teherán contemporáneo; y Claire Denis viaja a Panamá que convierte en Nicaragua en un filme en el que vuelve, como siempre, a los temas de sexualidad y colonialismo con agitación política como telón de fondo en Stars at Noon. Aquí fragmentos de lo que algunos críticos escribieron sobre estos interesantes filmes. 

 

Decision to Leave (Heojil kyolhim)

Dir. Park Chan-wook (Corea del Sur)

El director surcoreano, Park Chan-wook, fue alguna vez el maestro del género gonzo de violencia vengativa, pero con la adaptación de la novela de Sarah Waters, The Handmaiden, en 2016, giró con habilidad al thriller de suspenso elegantemente diseñado. Y es en ese espíritu que regresa a Cannes con este sensacional romance noir de viuda negra, presentando un glorioso viraje protagónico para la actriz china, Tang Wei, que labró una interpretación icónica en el drama de espionaje de Ang LeeLust, Caution (2007). Ella sin esforzarse es carismática y también (esa palabra tan gastada) hipnótica; sexual pero reservada, fuerte, capaz, intimidantemente lista aunque portando, sin reconocer, una herida emocional que es conmovedora. Y la inteligencia y energía de baja tensión que brinda a su relación con el protagónico masculino, es una maravilla. 

La tensión y la intriga, las confrontaciones emocionales grandilocuentes, su ingeniosa utilización de la tecnología de los teléfonos inteligentes (que con frecuencia estorban en los thrillers contemporáneos), las estilizadas escenografías, incluyendo una fantástica secuencia de persecusión en una azotea y las vueltas de tuerca de la trama deliciosamente manipuladoras son muy ‘hitchcockianas’ a su manera. Pero el estilo no es pastiche (imitación), que es el modo en que esa idea suele surgir; este es el tipo de filme ‘hitchcockiano’ hecho por alguien que no necesariamente ha visto antes filme alguno de Hitchcock. 

El guion escrito por Park y Chung Seo-Kyung te mantiene desbalanceado en cada giro, periódicamente golpeándote con nuevos personajes y desarrollos frescos que debes esperar para entender propiamente. Pero cada nueva escena me apuntalaba más hacia la orilla de mi adiento -más durante el segundo y aún más en el tercer acto’ y la música incidental de Cho Young-Wuk francamente aumenta el temor. Y en cada esquina de la vida del detective el director encuentra una variante a la misma pregunta: ¿en qué punto es que decides que tu matrimonio no funciona? ¿cuándo sabes que estás enamorado? ¿qué disparará tu decisión de irte? Es una historia hermosa y apasionadamente hecha y Tang Wei es magnífica.

-Peter Bradshaw, The Guardian

 

Seis años después de haber incenciado Cannes con su thriller eróticamente cargado, The Handmaiden, el maestro surcoreano Park Chan-wook retorna con un trabajo muy distinto en su conjunto, un delicioso filme neo-noir, cuya superficie más contenida sin embargo revela agitadas corrientes de sensualidad y peligro por debajo. Mientras el nuevo filme recuerda elementos procesales que datan del descubrimiento comercial del director, Joint Security Area (2000), esta es una historia de detective mucho más rica y llena de vueltas de tuerca. Cincelada con humor nada forzado, visuales encantadores y madurez dominante, Decision to Leave embriaga con su potente fermentación de amor, manipulación emocional o ¿acaso es obsesión?

Park está trabajando aquí en una vena que es a un tiempo clásica y típicamente idiosincrásica, su antigua fascinación con el sexo y la violencia confinada a un ámbito más controlado aunque preservando su toque de irónico entretenimiento. El director se encuentra básicamente haciendo lo que sabe hacer, pero este filma además se beneficia de reverencias estilísticas a Douglas Sirk en sus exuberantes niveles de melodrama y una mirada que frecuentemente observa a los personajes en espejos, en monitores de computadora o a través de pantallas fragmentadas; a Hitchcock en su suspenso burlón y su excitante espiral de misterio romántico que hace pensar en Vertigo en particular; e incluso a Pedro Almodóvar en su atención a la. Forma en que el diseño de todos los elementos puede moldear a los personajes y sus historias. 

-David Rooney, The Hollywood Reporter

 

Leila’s Brothers

Dir. Saeed Roustayi (Irán)

El realizador iraní, Saeed Roustayi, nos entrega un drama familiar robusto, absorbente, sustentado en los personajes en un estilo italoamericano con interpretaciones intensas, la enorme y complicada escena de una boda y toques de Rocco y sus hermanos de Visconti y El padrino de Coppola. También incluso hay algo de Arthur Miller entre la irritante y dolorosa recriminación. 

Apreciamos una mordaz interpretación de Taraneh Alidoosti -conocida por su trabajo en filmes de Asghar Farhadi- como la Leila del título: una mujer empujada a la confusión por el indolente e incompetente patriarcado. Leila vive con sus padres ya mayores; y está atormentada por períodicos dolores en la espalda producto del estrés y el exceso de trabajo, y es ella básicamente la única provedora de la casa, que sola mantiene a cuatro hermanos adultos. 

-Peter Bradshaw, The Guardian 4/5

 

Con la densidad narrativa de una novela rusa de las ques son un tabique y el agudo entendimiento interpersonal de un libro de texto de psicología, la asombrosamente épica familiar de casi tres horas de Saeed Roustayi rompe los pilotes tambalentes que siguen apuntalando la vida en el Teherán contemporáneo. 

Hay algo de Steinbeck ahí, también, en la representación de las grandes indignidades de la pobreza y un sistema que trabaja para constantemente evitar que consigas el éxito. Se trata de de una telenovela literaria de cine de arte en el mejor modo posible, un filme en el que cada encuadre y línea de diálogo está calculado a la perfección y el tipo de trama intrincada pero verosímil -con nuevas revelaciones presentadas como pequeños regalos- que te mantienen atrapado del primero al último cuadro. 

El filme es fotografiado con precisión, sin pretenciones, para en el mejor de los casos capturar los matices de un brillante ensamble actoral. Hay muchas escenas con siete u ocho personas en el cuadro simultáneamente, y parece un pequeño milagro en sí mismo que Roustayi y su cinefotógrafo, Hooman Behmanesh, son capaces de organizar y bloquear a los actores de modo que todos se mantengan en el centro de la acción. 

Y de cualquier forma es el guion la verdadera pieza central, un compendio vivo y sinuoso con épicas conversaciones y argumentos paradójicos que son planteado con perfección narrativa y emocional. 

-David Jenkins, Little White Lies

 

The Stars at Noon

Dir. Claire Denis (Francia)

Una pesada, tropical y ominosa nube de languidez sensual e intriga política se cierne sobre esta interesante película de Claire Denis, si bien por momentos actuada de modo vacilante -e incidentalmente, elegir a Benny Safdie para un papel menor es correr el riesgo de que los demás sean eclipsados, y de hecho así sucede aquí. 

Este filme aborda sus temas fundamentales de sexualidad y colonialismo, en su manifestación adaptada al siglo XXI, aunque quizá la pasión romántica y la duplicidad no se traducen con la fuerza que habría ocurrido de haber tenido protagonistas con una química más palpable. 

Denia ha (co)adaptado la novela de Denis Johnson de 1986, originalmente situada en Nicaragua durante la revolución sandinista de principios de los ochenta, pero en esta ocasión actualizada al período de la pandemia, evidentemente cumpliendo con la función de telón de fondo de “vida durante la guerra”, si bien es necesariamente mucho menos dramática y explícita y Denis sustituye el misterioso vacío de las calles como un tipo de toque de queda militar. Es ciertamente un filme más íntimo que, por ejemplo, The Year of Living Dangerously (1982), en ocasiones más bien pareciendo una pieza de cámara erótica desarrollada en un cuarto de hotel.

-Peter Bradshaw, The Guardian 3/5

La siempre brillante Claire Denis ha sido históricamente subestimada en el Festival de Cannes, habiendo sido elegida para la Competencia Oficial apenas por segunda vez, tras haber aparecido inicialmente con su debut, Chocolat, de 1988. Así que es triste reportar que esta rara aparición de la autora francesa in la selección principal es con uno de sus filmes menos interesantes, Stars at Noon, un thriller romántico hablando en inglés y español -más en intención que en ejecución. Liderado por interpretaciones poco persuasivas por parte Margaret Qualley y Joe Alwyn que muestran una química deficiente entre ellos, es este un filme que carece, casi perversamente, de textura e ímpetu. 

Considerando que se sitúa en Nicaragua bajo un gobierno opresor, con guardias militares armados en fila a lo largo de las calles y pancartas de protesta que gritan “Alto al abuso de poder”, es todo un logro que el filme simplemente se siente ahí, inerte. En parte puede ser debido a la decisión de actualizar la novela de Denis Johnson de 1986 respecto a su ubicación original durante el gobierno sandinista, en 1984. Ese viraje en el tiempo en el guion escrito por la directora, Léa Mysius y Andrew Litvack, consiste principalmente en añadir teléfonos celulares, internet y cubrebocas que permitan reconocer la pandemia del Covid 19. De alguna manera, la apuesta no parece ni real, ni urgente. 

Denis en realidad nunca logra sujetar con firmeza  su narrativa -tanto en términos del telón de fondo de la agitación político o en cuanto a la historia de amor construida sobre una base de confianza muy tenue, convirtiéndose el aislamiento de la pareja más una estrategia de supervivencia. El requerimiento de usar cubreboca debido a la pandemia parece tener la intención de acrecentar la necesidad de los personajes de esconderse en distintos niveles, pero para ello primero se necesitaría que ellos resultaran intrigantes de alguna manera. 

La película se filmó en la Ciudad de Panamá y la exuberante jungla de los alrededores, tanto en condiciones de sol inclemente como de lluvia torrencial, y aunque se ve bien, con un adecuado sentido del lugar y muchas secuencias sexuales que guardan la intimidad artísticamente, no alcanza a igualar el estilo expresivo del mejor trabajo del cinefotógrafo Eric Gautier. 

-David Rooney, The Hollywood Reporter

Trad. EF

 
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