Transcribimos dos cartas del cineasta sueco Ingmar Bergman (Persona, 1966), ambas escritas en mayo de 1960, en las cuales deja claro su desprecio por las ceremonias de premiación, así como por los festivales cinematográficos. En la primera de ellas, dirigida a la fundadora de la Cinématèque Français, Lotte Eisner, Bergman se refiere al Festival de Cine de Cannes como un lugar de “humillación mental”. En la segunda, enviada a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, rechaza la nominación al Oscar por el mejor guión original a su película Wild Strawberries (1957) para después describir a la Institución en general como humillante.
Desafortunadamente para Bergman, su trabajo continuó cosechando nominaciones y premios.
Pueden leerse las cartas completas abajo.
Estimada Srita. Eisner,
Me alegra siempre escuchar noticias sobre usted.
Por otro lado, nunca me alegra cuando me hablan acerca de FESTIVALES y, además, lamento profundamente que JUNGFRUKÄLLAN sea mostrada en el Festival de Cannes. Me desilusiona, pues JUNGFRUKÄLLAN, junto con SOMMARLEK, es una de las películas que más atesoro.
Me hubiera encantado hablar con el Sr. Sjöström [Víctor Sjöström, cineasta sueco] a propósito de sus obras, pero no lo habría hecho en Cannes. Odio ese sitio, es un mercado de carne y una humillación mental.
En un festival realmente es posible disipar la categoría del cine como arte.
Espero volver a escuchar noticias suyas pronto.
Un saludo afectuoso al Sr. Langlois y a usted.
Sinceramente suyo.

Estimados señores,
Ya que SMULTRONSTÄLLET (WILD STRAWBERRIES) no pretendía competir por un OSCAR, pienso que es equívoco el nominarla y, por lo tanto, quiero devolver el CERTIFICADO DE NOMINACIÓN.
Opino que las nominaciones al OSCAR son una humillación para el arte cinematográfico y, por ello, pido a ustedes que me liberen de futuras atenciones del jurado.
Sinceramente.

Trad. EnFilme
Fuente: Letters of Note, Eyes on Cinema