Todo el drama de Die Hard (1988), el ataque terrorista a un rascacielos, donde Bruce Willis mata a los malos y salva el día, condensado en esta vertiginosa animación de sesenta segundos.
Willis no fue el primer candidato para estelarizar esta cinta –que iniciaría una fuerte franquicia– pues los productores todavía lo consideraban un actor de comedia y no un hombre rudo. La película resultó tan bien y recaudó tantos millones en taquilla, que ahora no podemos pensar en Bruce Willis de otra forma que no sea como un héroe de acción.
Aquí puedes ver la versión 60 segundos de otros filmes.
AS(@albertosandel)
Fuente: Devour