Las 12 mejores películas sobre las implicaciones filosóficas del mal, según Taste of Cinema - ENFILME.COM
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Las 12 mejores películas sobre las implicaciones filosóficas del mal, según Taste of Cinema
Publicado el 03 - Jun - 2016
 
 
Cómo mantener la fe, la esperanza y el optimismo en un mundo habitado por la maldad. - ENFILME.COM
 
 
 

El viejo problema del mal ha sido abordado por la filosofía, la teología, y varias manifestaciones artísticas, entre ellas, el cine. Los realizadores se han interesado en las complejidades del mal y su existencia desde la creación del medio cinematográfico y se han preguntado: ¿Cómo puede existir el mal y enfrentarse a una deidad omnipotente, omnisciente y benevolente? 

La filosofía, que a su vez se apoya de la teología, y, específicamente, la filosofía de la religión, ha tenido problemas para hacerle sitio a un Dios bueno como se hacía hace varios milenios. Ahora, el problema del mal es un tema candente en la ética secular y en las ciencias, ya que los pensadores tratan de entender cómo se desarrollaron las nociones del bien y del mal con el tiempo y cómo esto se relaciona con la creación de las religiones.

Ben Wilson, colaborador de Taste of Cinema, elabora una lista de 12 destacadas películas que luchan con el problema del mal.

 

12. Viridiana (Luis Buñuel, 1961)

Viridiana (Silvia Pinal) es una joven a punto de tomar sus votos y unirse a un convento de monjas en España. La madre superiora (Rosita Yarza) insiste en que ella visite a su tío don Jaime (Fernando Rey), quien trata de persuadir a Viridiana para que se case con él. Buñuel reflexiona sobre cómo se desmorona la naturaleza humana; Viridiana intenta superar esa caída y ayuda a otros en sus santos viajes de la fe, pero continuamente se siente decepcionada por los demás. Las personas sin hogar que reciben ayuda de Viridiana tratan de aprovecharse de la joven; su tío la manipula y acosa constantemente; y ella comienza a dudar sobre si refrendar sus votos sea la mejor decisión. En última instancia, Viridiana pierde su fe, y se deja llevar por el pecado. Es decir, todo el mundo lo está haciendo, así que no hay un Dios viendo.

 

11. Au hasard Balthazar (Robert Bresson, 1966)

Au hasard Balthazar es una obra maestra de Bresson que se centra en Marie (Anne Wiazemsky) y su burro Balthazar a lo largo de la vida del animal. Tanto Marie y Balthazar llevan vidas difíciles, soportando el abuso y sufrimiento. Balthazar, en particular, está hecho para realizar tareas pesadas, pero es tratado cruelmente por sus diferentes propietarios. Marie, después de enfrentarse a las dificultades, comienza a perder su fe en Dios, preguntándose cómo Dios podía permitir que tales cosas sucedan si él es un ser bondadoso y lleno de amor. Balthazar, por el contrario, permanece paciente y cariñoso con sus dueños sin perder la fe. Bresson representa a Balthazar como un santo, fiel a pesar de las dificultades y siempre confiando en la voluntad de Dios. El mal es un aliciente y el sufrimiento es necesario ya que Balthazar se aferra a la idea de la salvación. Por su parte, Marie no puede conciliar su noción de Dios con el mal en su vida, pero ella no puede renunciar definitivamente a él. Ella se mantiene fiel a un grado, determinada a comprender la manera en que Dios y el mal no son mutuamente excluyentes, pero en última instancia no puede resignarse a la voluntad de Dios.

 

10. Mr. Nobody (Jaco van Dormael, 2009)

En el año de 2092, Nemo Nobody, que tiene 120 años, es el último ser humano mortal de la Tierra y vive rodeado de hombres que han alcanzado la inmortalidad gracias a increíbles avances científicos. Cuando Nemo se encuentra en su lecho de muerte, recuerda varias posibles existencias y matrimonios que no llegó a vivir. Esta película de Jaco van Dormael tiene lugar en cinco líneas temporales, tres de las cuales son mutuamente excluyentes. Van Dormael quiere que sus espectadores consideren cada línea de tiempo para decidir cuál de las tres es ideal para el protagonista. La película narra el origen de la vida de Nemo desde que sus padres se conocen y se enamoran. Cuando ellos deciden tener un hijo, un grupo de ángeles selecciona a Nemo y lo envían a su nueva familia. Al poco tiempo ocurre una tragedia y sus padres se divorcian forzándolo a decidir con quién de ellos vivirá. Aquí se desprende uno de los principales cuestionamientos del filme: ¿Cómo elegir entre las personas? ¿Por qué una persona es forzada a elegir a uno de sus padres? Durante el resto del relato, Nemo debe tomar varias decisiones, y los espectadores deben darse cuenta del significado e importancia de cada elección. Dios es eliminado en el relato, todo se desarrolla de una manera secular (exceptuando a los ángeles), el mal abunda y todo indica que no hay una decisión correcta y nada puede borrar el sentimiento de maldad. Dios está muerto.

 

9. The Passion of Joan of Arc (Carl Theodor Dreyer, 1928)

Guerra de los Cien Años (siglos XIV y XV). En 1431, Juana de Arco, después de haber conducido a las tropas francesas a la victoria, es arrestada y acusada de brujería. Ella declara haber recibido de Dios la misión de salvar a Francia, pero es procesada y condenada a morir en la hoguera. La película es, como debe esperarse de una obra de Dreyer, una prueba de fe en medio de la persecución y el mal. Los franceses tratan continuamente de engañarla con la lectura de una carta supuestamente escrita por el monarca francés, y sin embargo ella se mantiene firme. La mujer se somete inicialmente a una confesión falsa, pero tan pronto como se da cuenta de que esto es un acto de infidelidad contra Dios, ella revoca su firma. El mal abunda, pero la protagonista confía en Dios y en su voluntad hasta el final. Para Juana de Arco, Dios y el mal pueden coexistir, y es su deber permanecer fiel a Dios.

 

 

8. A Clockwork Orange (Stanley Kubrick, 1971)

Alex DeLarge (Malcolm McDowell) es un desastre juvenil; él predica la “ultra-violencia” consumiendo drogas y ejecutando robos, violaciones y muchos otros actos violentos. Él y sus amigos están aterrorizando Londres, y finalmente son capturados por la policía. Alex es sometido a una rehabilitación con técnicas experimentales esperando que el joven vuelva a ser un integrante “normal” en la sociedad. Kubrick aborda varias cuestiones referentes a la psiquiatría, la violencia, las perversiones sexuales y, por supuesto, las complejidades del mal. Sin embargo, uno de los temas centrales del filme es la libre voluntad, aquello que le permite a Alex hacer cosas terribles, y la forma en que el Estado no es una herramienta apta para hacer frente los actos violentos del joven. Más allá de los procedimientos de rehabilitación, la vida es una cuestión de elecciones. La elección permite elegir virtudes o vicios; y esta representación responde al problema del mal y la existencia de Dios, y Kubrick lo hace elegantemente sin la necesidad de referirse directamente al diablo o a Dios.

 

7. Amadeus (Milos Forman, 1984)

Amadeus comienza con el compositor Salieri (F. Murray Abraham), que ha realizado un juramento de castidad ante Dios para que él pueda ser el más grande compositor de su tiempo. Al principio, él tiene éxito y es nombrado compositor de la corte del emperador de Austria (Jeffrey Jones). Sin embargo, poco después, Mozart (Tom Hulce) llega a la escena. Este último es un sinvergüenza mujeriego que posee una brillante imaginación y un enorme talento musical que rápidamente capta los corazones de todos los amantes de la música en Europa. Salieri se siente indignado, lleno de rabia y envidia. Salieri se confiesa con un sacerdote y le pregunta a Dios por qué él no es más grande y talentoso que el irreverente Mozart, gritando que no es justo. No sólo existe el mal en el mundo de Salieri, sino que incluso, el mal ha sido bendecido por Dios.

 

6. Rope (Alfred Hitchcock, 1948)

Dos graduados universitarios, Brandon Shaw (John Dall) y Phillip Morgan (Farley Granger), estrangulan a un compañero de clase y amigo, David Kentley (Dick Hogan). ¿Por qué? Ellos quieren demostrarle a su profesor, un astuto criminólogo, que el crimen perfecto sí existe. El crimen es un asesinato perfecto y ejercicio intelectual donde los jóvenes pretenden erigirse como el Übermensch (superhombre) de Nietzsche, al ser capaces de generar su propio sistema de valores. Aunque no es la película más aterradora de Hitchcock, sí es la más flagrante nietzscheana y nihilista. El profesor debe darse cuenta de qué tan peligrosas han sido las enseñanzas de Nietzsche a sus alumnos.

 

5. Se7en (David Fincher, 1995) 

El veterano teniente Somerset (Morgan Freeman), del departamento de homicidios, está a punto de jubilarse y ser reemplazado por el ambicioso e impulsivo detective David Mills (Brad Pitt). Ambos tendrán que colaborar en la resolución de una serie de asesinatos cometidos por un psicópata que toma como base la relación de los siete pecados capitales: gula, pereza, soberbia, avaricia, envidia, lujuria e ira. Los cuerpos de las víctimas, sobre los que el asesino se ensaña de manera impúdica, se convertirán para los policías en un enigma que les obligará a viajar al horror y la barbarie más absoluta. Fincher reflexiona sobre las motivaciones del mal, la pérdida de la esperanza y la descomposición social.

 

4. Andrei Rublev (Andrei Tarkovsky, 1966)

A comienzos del siglo XV, el monje pintor Andrei Rublev acude junto con sus compañeros a Moscú para pintar los frescos de la catedral de la Asunción del Kremlin. Fuera del aislamiento de su celda, Rublev comenzará a percatarse de las torturas, crimenes y matanzas que tienen aterrorizado al pueblo ruso. La biografía del pintor ruso, famoso por sus iconos, sirve de base para hacer un minucioso retrato de la vida social, política y artística en la Rusia de principios del siglo XV. Al retratar los conflictos de la libertad artística, la libertad de religión y la libertad política, Tarkovski elabora una reflexión sobre las misma problemáticas que él enfrentó en su tiempo. Rublev y Tarkovski fueron a veces perseguidos por su trabajo religioso, ya que sus opiniones diferían con la iglesia o el estado secular en sus respectivos tiempos. Debido a esta persecución, fueron condenados al ostracismo y se les niega el reconocimiento que merecían tal vez, por los malos actos de opresión. Sin embargo, frente a este mal, se mantuvieron fieles, como Juana de Arco, y continuaron con su trabajo y dedicación en medio de la persecución.

 

3. Winter Light (Ingmar Bergman, 1963)

Thomas, un pastor protestante que celebra los oficios religiosos con la iglesia casi vacía, es un hombre solitario que sufre una profunda crisis espiritual y cuya vida carece de sentido. Incluso el amor que le profesa la maestra Marta se ha vuelto para él una carga insoportable. Su situación se agrava al verse incapaz de ofrecer ayuda alguna a una pareja de campesinos que acuden a él para pedirle consejo. Cuando, poco después, el campesino se suicida, Thomas se encuentra al borde del abismo en una serie de deprimentes eventos que amenazan con quebrantar sus ideales religiosos orillándolo a un vacío interior y una profunda crisis existencial. Bergman confecciona un relato que indaga sobre la pérdida de la fe frente a la catástrofe, y la lucha por hallar algo bueno y nuevas motivaciones en el mundo. Un filme sobre el silencio de Dios en la faz del mal.

 

 

2. A Serious Man (Ethan Coen y Joel Coen, 2009) 

En 1967, Larry Gopnik (Michael Stuhlbarg) es un profesor de física que ve cómo de la noche a la mañana su vida se derrumba. Es un hombre bueno, un marido fiel y afectuoso, un buen padre y un profesor serio, pero, de repente, todo en su vida empieza a ir mal. Su mujer lo abandona sin explicaciones, y el amante de ella lo convence para que deje su casa y se mude a un motel por el bien de los niños. Su carrera se ve amenazada por una serie de anónimos en los que se le acusa, de manera vaga, de traición. Para colmo, cuando el amante de su mujer muere en un accidente, ella le exige que pague el entierro. Y por si eso fuera poco, tendrá que pagar la fianza de un hermano jugador. El filme inicia con una cita antigua del rabino Rashi: “Recibir con sencillez todo lo que te suceda”. Al principio, el protagonista es sólido y fuerte; es un hombre de gran fe, que avanza ante las dificultades con optimismo. Sin embargo, conforme las tragedias se acumulan, él comienza a preguntarse por qué Dios puede permitir que estas cosas que le sucedan. Frente al gran mal y la decepción, Larry está solo en su fe, y debe decidir hacer lo que es ético y lo que no lo es. En su comedia negra, los hermanos Coen retratan una naturaleza humana que es sombría, hilarante y razonablemente precisa.

 

1. The Tree of Life (Terrence Malick, 2011)

Jack (Hunter McCracken) es un niño que vive con sus hermanos y sus padres. Mientras que su madre (Jessica Chastain) encarna el amor y la ternura, su padre (Brad Pitt) representa la severidad, pues la cree necesaria para enseñarle al niño a enfrentarse a un mundo hostil. Ese proceso de formación se extiende desde la niñez hasta la edad adulta. Es entonces cuando Jack (Sean Penn) evoca los momentos trascendentes de su infancia y trata de comprender qué influencia tuvieron sobre él y hasta qué punto determinaron su vida. Gran parte del relato se construye alrededor del pasaje de Job –“¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Cuándo alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?”– sobre aquel fiel servidor a Dios que recibe la llegada de Satanás cuando pierde a su familia. Job es reprendido por Dios por cuestionar su voluntad. En el filme de Malick, el padre, la madre y el hermano de la víctima cuestionan por qué ha sucedido esto y luchan para llegar a un acuerdo con él. En respuesta, Malick nos muestra los orígenes de la tierra, la belleza de la creación, y todas las maravillas de la obra de Dios, mientras que nos recuerda que él juega un papel en cada uno de los seres vivos. Por tanto, la respuesta es teológica y filosófica: 1) Dios reina de manera suprema y puede hacer lo que es razonable, seguro, pero 2) para que haya bondad en el mundo, tiene que haber maldad. La madre en The Tree of Life es un ejemplo de la gracia, la aceptación de esta tragedia y el amor a Dios. Ella llora por su pérdida, pero se convierte en una especie de santa al elegir la virtud y la fe sobre el agnosticismo y la depresión.

 

LFG (@luisfer_crimi

Fuente: Taste of Cinema

 
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