Los 10 mejores autores de cine coreano de la actualidad, según Taste of Cinema - ENFILME.COM
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Los 10 mejores autores de cine coreano de la actualidad, según Taste of Cinema
Publicado el 27 - Mar - 2015
 
 
Park Chan-wook, Kim Ki-duk, Bong Joon-ho, Hong Sang-soo... - ENFILME.COM
 
 
 

Esta lista tiene como objetivo presentar a los mejores realizadores de cine que tiene Corea del Sur en la actualidad. Además de que incluye a directores que son responsables de los clásicos en la historia del cine surcoreano, la intención es resaltar a quienes están hormando la identidad del cine de Corea del Sur.

Con cada uno de los realizadores se han incluido un par de minireseñas de filmes de su filmografía (que pueden leer en el link directo al artículo original). Hay muchos otros directores en la actualidad que podrían integrar la lista, pero no se podia incluir a todos. Estos son los que eligió Taste of Cinema.

Bong Joon-ho

Bong Joon-ho es probablemente el mejor director de Corea del Sur. Sus filmes no solo son éxitos comerciales, sino que son tremendamente admirados por cinéfilos y fanáticos alrededor del mundo. Directores y actores de otros países que han visto las películas de Bong están ansiosos por colaborar con él, como puede apreciarse en el casting de Snowpiercer.

Su ópera prima, Barking Dogs Never Bite, es una comedia poco común, algo más similar a lo que suele hacer Hong Sang-soo. De cualquier forma, cada filme que ha rodado desde entonces son ampliamente considerados en un rango de “buenos” a “absolutamente asombrosos”. Después de graduarse en Sociología, Bong se enlistó en la Academia Coreana de Artes Fílmicas en el segundo lustro de los noventa.

Pese a que todos sus filmes se ven y se sienten diferentes, todos abordan el tema de las clases sociales. Bong es especialmente meticuloso al rodar, insistente en cada toma hasta lograr la perfección, pero al mismo tiempo es alguien muy razonable en sus peticiones. Ha sido el primer realizador que verdaderamente destruyó la taquilla surcoreana con su filme The Host (que puede verse en Netflix), y guardó el título de la película más taquillera de la historia en Corea del Sur por casi una década.

De los tres realizadores surcoreanos que debutaron con un filme hablado en inglés, Snowpiercer de Bong fue el más exitoso, un suceso mundial que le ha asegurado a Bong amarrar el siguiente proyecto que quiera, cuando menos en su país. Actualmente se encuentra en pláticas de varios proyectos, principalmente coescribiendo y produciendo películas para colaboradores suyos de mucho tiempo (recientemente Haemoo). Cuando dé a conocer su siguiente proyecto sepan que Corea del Sur lo gritará a los cuatro vientos.

(The Host, 2006; Memories of Murder, 2003)

Lee aquí nuestra Reseña de Parasite

 

2. Park Chan-wook

 Responsable del filme más popular en Corea del Sur de todas las épocas, el nombre de Park Chan-wook hace que todos los cinéfilos se emocionen. Autor de la aclamada “trilogía de la Venganza”, Park tiene un estilo distintivo que roza lo obscena pero que normalmente maneja de modo intelectual y sin gratuidades.

Aunque quizá no todo mundo coincida, los filmes de Park son generalmente un regalo para los ojos y los oídos, constantemente recurriendo al uso de música clásica y arte para pintar sus encuadres ceñidos a su gusto. Antes de dedicarse al cine, Park estudió filosofía, lo cual se evidencia en sus propuestas.

Después de ver Vertigo, se obsesionó con Hitchcock, incluso antes de que el cine se volviera su obsesión. Muchos, en broma, se refieren a él como el equivalente surcoreano de Tarantino, particularmente en términos de la cantidad y tipo de información mediática que consume. Los dos son amigos y, en buena medida, la entrada de Park al rollo del cine de explotación de los setenta tiene que ver con su amistad con el norteamericano.

Los primeros filmes de Park siguen siendo relativamente difíciles de encontrar (The Moon is What the Sun Dreams of y Threesome) y su corto The Trial (también conocido como Judgement) puede ser visto en línea, pero después de su estallido al éxito con J.S.A.: Joint Security Area, “el resto es historia”. Quizá no todos sus filmes sean inmaculados, pero la mayoría son cautivadores y visualmente asombrosos. Es uno de los mejores cineastas surcoreanos, favorito de muchos en gran parte del mundo por razones de peso.

(J.S.A.: Joint Security Area, 2000; Oldboy, 2003)

Ve aquí nuestra Entrevista con Park Chan-wook

 

3. Kim Jee-woon

Si hay un realizador surcoreano que juega con las convenciones de género de forma interesantes, es Kim Jee-woon. Casi todos sus filmes son una peculiar variación en algún filme de género, más que un estilo distintivo que opere entre otros géneros (como es el caso de Ryoo Seung-won o de Ha Yoo).

Habiendo empezado su carrera en el teatro, Kim debutó en el cine a fines de los noventa con filmes como The Quiet Family y The Foul King. Pero no fue sino hasta el 2003 que con su película de terror, A Tale of Two Sisters, inició su reconocimiento internacional. Como resultado, fue de los primeros cineastas surcoreanos a los que se le hizo el remake en inglés de uno de sus trabajos, con The Uninvited.

Por lo general, Kim tiene fuerte presencia tanto en los festivales de cine de arte como en eventos específicos de cine de género. Sus filmes no son solo estilizados, sino que su dirección permite que las películas se mueva a un ritmo apreciado que siempre se ajustan al género que ha elegido. Y ha encontrado la aclamación fuera de su país con trabajos como The Good, The Bad, The Weird, A Bittersweet Life y I Saw the Devil.

Ha trabajado no solo con lo mejor del talento de Corea del Sur, sino también con gente del calibre de Arnold Schwarzenneger por su debut en Hollywood, la subestimada The Last Stand. Pese al fracaso que result, Kim tiene planeado hacer otro filme en su país y otro en inglés en los siguientes dos años.

(A Tale of Two Sisters, 2003; A Bittersweet Life, 2005)

4. Lee Chang-dong

La carrera de Lee Chang-dong ha sido bastante atractiva para alguien que hace filmes tan íntimos y humanistas. A principios de su carrera trabajó en teatro, como profesor de secundaria e, incluso, como novelista. Eventualmente entró al mundo del cine, escribiendo guiones en sus tempranos cuarenta.

Su debut, Green Fish, en 1997 lo puso en los reflectores por tomar la narrativa de las películas de gangsters y representarlas con la psicología idiosincrásica coreana. Desde entonces, sus obras tienen que ver con la forma de entender cómo los cambios culturales afectan a los surcoreanos en formas que les son inesperadas.

No solo ha recibido innumerables premios por sus largometrajes, sino que Lee ha trabajado, desde el 2003, en el Ministerio de Cultura de su país, apoyando la dirección liberal del nuevo gobierno de Corea del Sur.

Pese a que sus films carecen del brillo y la espectacularidad de otros dramas, Lee y sus trabajos son de los mejor recibidos en su patria. Emocionales, profundos, moviéndose en un nivel completamente contemplativo lejano al de otros realizadores, normalmente sus filmes dejan sin aliento a sus audiencias.

(Peppermint Candy, 2000; Poetry, 2010)

Lee aquí nuestra minicrítica de Burning

5. Hong Sang-soo

No hay otro cineasta más ‘autor’ e independiente en Corea del Sur que Hong Sang-soo. En casi dos décadas Hong no ha hecho más que filmes tremendamente personales para un pequeño nicho, muy académicos, muchas veces enfocándose en hacer una crítica a la escena independiente surcoreana.

Por lo general, en su cine hay muchos elementos repetitivos, y lo mismo ocurre con sus historias. Frecuentemente Hong hace películas sobre escritores o directores, contadas de forma no cronológica, usando distintas perspectivas o reimaginando algunas puestas en escena para obtener un efecto dramático distinto. Su estilo para producer también es diferente, pues escribe escenas y tratamientos sobre la marcha durante la filmación, dándoselas a sus actores en el mismo día del rodaje. Es raro que sus filmes conecten con audiencias masivas, apenas logrando salir tablas en la mayoría de los casos.

Mundialmente, sin embargo, Hong es adorado; incluso consiguió financiamiento después de que su filme Hahaha ganó fue premiado en Cannes, en 2010. Pese a que difícilmente recuperan dinero sus trabajo, Hong ha continuado haciendo películas a su manera. Cada año ha lanzado una nueva en los últimos años.

(On the Ocassion of Remembering the Turning Gate, 2002; Hahaha, 2010)

Lee aquí nuestra minicrítica de Justo ahora, mal entonces

 

6. Kim Ki-duk

El camino de Kim Ki-duk hacia la realización cinematográfica es muy diferente a la de sus contemporáneos. Para empezar, Kim abandonó la escuela a los 15 años e hizo trabajo de mano de obra hasta que tuvo la edad para unirse al ejército.  

Después se involucró en el arte, en Francia, por unos años hasta que finalmente realizó su opera prima, Crocodile, en 1996. Desde entonces, Kim ha realizado 20 filmes y se ha ganado, para algunos, la reputación de ser un cineasta de alguna manera “vulgar”. No es sorpresivo, toda vez que sus trabajos suelen incluir gente del tipo de padrotes, prostitutas, violadores, criminales de todo tipo.

Pese a que sus filmes han tenido éxito relativo, generalmente son difíciles de ver, casi siempre teniendo finales deprimentes. A principios de los 2000, Kim sorprendió a todo mundo al cambiar su tono hacia algo mucho más espiritual, ampliando enormemente su audiencia tanto a nivel local como internacional con 3-iron y, después, con Spring, Summer, Fall, Winter…and Spring.

 Recientemente parece que Kim intenta regresar a la tonada de sus filmes previos, pero los resultados han sido mixtos. De cualquier forma, Pieta es un recordatorio de que la brillantez de Kim sigue ahí.

(3-Iron, 2004; Pietá, 2014)

Lee aquí nuestra minicrítica de Moebius

Kim Ki-duk y la autocensura

  

7. Ha Yoo

Primero Ha Yoo estudió Literatura Inglesa, antes de inscribirse a la carrera de cine. Pero antes de dirigir su primer filme, en 1993, ganó premios como poeta. De hecho, su debut está basado en una colección de su trabajo como escritor. Posteriormente, sus películas se hicieron más y más comerciales, aunque preservan algunos elementos poéticos en el guion, si bien son tratados de manera muy ligera.

Ha dirige dramas que se circunscriben a las convenciones de género, a diferencia de Kim Jee-woon. En Corea del Sur Ha es muy popular, pero no había hecho nada espectacular hasta recientemente, con su filme de gángsters épico, Gangnam Blues. Previo a este éxito, era reconocido internacionalmente por A Dirty Carnival. Como película no le añade mucho al género, sino que más bien lo hace funcionar a partir de la historia que cuenta.

(Once Upon a Time in High School, 2004; A Dirty Carnival, 2006)

8. Ryoo Seung-wan

Ryoo es el cineasta más importante de películas de acción. Desde que, cuando niño, vio las películas de Jackie Chan, supo que él quería hacer ese tipo de cine. Su debut, Die Bad, del 2000, es una colección de cuatro cortos que Ryoo filmó a lo largo de tres años. Imposibilitado para pagar una escuela de cine, Ryoo trabajó como staff en varias películas, incluso recolectando el pietaje que les sobraba para usarlo en sus propios proyectos, como lo hizo en los primeros trabajos de Park Chan-wook.

Tras el lanzamiento de Die Bad, los espectadores quedaron impresionados por la calidad de su trabajo, pero también por los rangos cubiertos en cada corto. Con el paso de los años, Ryoo no únicamente creció como realizador sino que fue pieza fundamental en el crecimiento de los filmes de acción y del trabajo de los dobles en Corea del Sur.

Sus primeros colaboradores se convirtieron en los creadores de la escuela de “dobles de acción” más importante, responsables de crear varias de las más memorables secuenciads de los últimos años, en películas como Oldboy, New World y The Man From Nowhere.

(Crying First, 2004; City of Violence, 2006)

9. Choi Dong-hoon

Tras graduarse de la escuela de cine, Choi Dong-hoon empezó a trabajar como asistente de dirección de Im San-soo, el creador de thrillers eróticos como The Housemaid y A Good Lawyer’s Wife. Su debut fue The Big Swindle, en el 2004, que le brindó una nueva energya al género.

Mezclando elementos de The Sting y dramas surcoreanos, The Big Windle se convirtió en un sólido arranque que después lo llevó a tener éxito tras éxito, principalmente con su trilogia que incluye Tazza: The High Rollers y The Thieves.

(Tazza: The High Rollers, 2006; The Thieves, 2010)

10. Kim Han-min

También graduado de la Universidad Dongguk, Him inició como director de cortometrajes. En 2007, tuvo un éxito moderado con su thriller rural, Paradise Murdered. En 2009, realizó otro thriller, pero con un teléfono celular, Handphone, que no fue muy bien recibido, pero que ha sido infravalorado.

Pero fueron sus siguientes fimles, War of the Arrows y The Admiral: Roaring Currents que lo convirtieron en un director reconocido. La primera no solo fue la cinta que más dinero recaudó en su año, sino que también tuvo algo de éxito internacional.

Sin embargo, la segunda fue la que llevó a Kim a la cumbre, literal, ya que hasta hoy sigue siendo el responsible del filme que más dinero ha recaudado en taquilla en la historia de Corea.

(Handphone, 2009; War of the Arrows, 2011)

  

Trad. EF

Fuente: Taste of Cinema

 
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