Una llamada significativa para hacer que la industria del cine sea más amigable con el ambiente, forma parte de la 33ª edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).
Film4Climate, una campaña global liderada por la iniciativa Connect4Climate del Grupo del Banco Mundial, es un compromiso para desarrollar un plan concreto para mitigar el impacto ambiental de la producción cinematográfica y para crear conciencia sobre el cambio climático a través del cine. Debido a la asociación con el FICG, Film4Climate realiza una serie de proyecciones y paneles de discusión para explorar los desafíos, oportunidades y estrategias para crear una industria cinematográfica más ecológica.
Uno de los filmes que forma parte de esta sección es Abril y la isla del tiburón ballena (2018), un cortometraje documental dirigido por la cineasta mexicana, Isabel Cárdenas Cortés, un filme que, además de concentrarse en el tiburón ballena (una especie que mide hasta 13 metros de largo y prefiere, regularmente, el agua cálida de la superficie o de las zonas donde hay brotes de agua con más bajas temperaturas debido a que esto favorece el crecimiento de plancton, que es su alimento) y su llegada a las aguas cercanas de isla Holbox, ubicada al noroeste de Cancún, también explora las rutinas de Abril, una niña de 11 años, y las dinámicas y preocupaciones de los habitantes de esta zona ante el creciente flujo de turistas y los problemas ambientales que esto conlleva.