Artista, provocador y héroe para muchos, la vida y obra de Ai Weiwei ha sido durante mucho tiempo un dolor de cabeza para el gobierno chino, mientras, su perfil y proyección internacional sigue creciendo. Incluso cuando se hacen intentos para silenciarlo, Ai Weiwei no puede quedarse callado pues para él: “Una vida en silencio, no es vida. Es muerte.”
En abril de 2011, Ai Weiwei fue secuestrado por las autoridades chinas, detenido en una zona secreta y de difícil acceso. Casi tres meses después, fue puesto en libertad, pero bajo arresto domiciliario. El cineasta danés, Andreas Johnsen, se interesó en el caso y decidió filmar al artista y sus conflictos con la autoridad. El resultado es Ai Weiwei: The Fake Case, documental que revela la asombrosa presión sobre el artista por parte de funcionarios y autoridades en China. Es el retrato de un hombre que ha luchado constantemente por la libertad de expresión. Él sufre de desorden y pérdida de la memoria, tiene problemas para dormir. Mientras, cerca de veinte cámaras vigilan su estudio de producción artística y su casa. Agentes de la policía siguen todos sus movimientos. Los periodistas, el mundo del arte y su familia, todos quieren un pedazo de él. Todo forma parte de una gigantesca demanda del gobierno chino en contra de Ai Weiwei, y él, no dudará en titular ese acto de injusticia como “El caso falso”, en referencia a las falsas razones que existen detrás de las acusaciones.
Ai Weiwei: The Fake Case es un nuevo capítulo en la vida del artistas chino que, anteriormente, fue retratado por Alison Klayman en Ai Weiwei: Never Sorry (2012) sobre los vínculos entre la creación artística y el activismo político. El filme será estrenado en EE.UU. el 16 de mayo para que coincida con la exposición Ai Weiwei: According to What? que será inaugurada el 18 de abril en el Museo Brooklyn, en la ciudad de Nueva York.
LFG (@luisfer_crimi)
Fuente: The Playlist