Esta es una entrevista que el cineasta sueco, Ingmar Bergman, concedió en la Southern Methodist University en Dallas en 1981. Es de una calidad muy cuestionable en términos de cinematografía, edición y contenido, y de alguna manera todo es vintage. Hacia el final del video, Bergman es interrumpido a mitad de su frase, solo para ser reemplazado por un evento musical aleatorio y aparentemente no relacionado. La entrevista, sin embargo, vale la pena verla, aunque solo sea para la discusión de Bergman sobre su filme Persona (1966). Sin embargo, el director también habla sobre la violencia cinematográfica y particularmente sobre Taxi Driver (1976) de Martin Scorsese.
En todo el arte de hoy, tienes agresión y violencia. Algunas veces la violencia y la agresión son limpias, y algunas veces son sucias, una especie de violencia pornográfica. No hablaré sobre violencia pornográfica porque creo que no tiene nada que ver con el trabajo artístico. Creo que la película del señor Scorsese, Taxi Driver, es una película de violencia del más alto nivel artístico. Y si hay un vínculo entre esta situación con el señor Reagan y esta película [el intento de asesinato del presidente Reagan, que algunos culparon a Taxi Driver], creo que el artista no puede ser responsable porque, en todo el mundo, hay personas que usan el arte de la manera incorrecta.
Cuando se le preguntó si su vida personal había influido en la realización de Persona, Bergman respondió:
Sí, eso creo. Estaba muy enfermo. Me resfrié y tuve que trabajar. Tenía neumonía, [...] era alérgico a la penicilina y estuve enfermo alrededor de medio año. Y pensé que nunca volvería a hacer cine, pero luego comencé lenta, muy lentamente a escribir Persona. [...] Entonces, creo que este filme me salvó la vida.
Trad. EnFilme
Fuente: Films Lie