Video. Angustia, tristeza y agonía en una colección de close-ups
Si hay una ventaja que el cine tiene sobre cualquier otro medio narrativo reside en su capacidad para contar historias sin decir una palabra. Más que un simple medio visual, el cine posee movimiento, lo que significa que la cámara tiene la posibilidad de capturar la continuidad de temporal de varios instantes para evidenciar las reacciones que ocurren dentro de un lapso de tiempo determinado. En este sentido, no es necesario recurrir al lenguaje hablado para mostrar las emociones y sensaciones de los personajes, para ello sólo se requiere un buen trabajo sincronizado entre el director, el fotógrafo y, por supuesto, el actor, responsable de transmitir mediante su lenguaje corporal las inseguridades, miedos, alegrías, traumas, entre otros estados de ánimo.
El rostro de un actor es su mayor atractivo, no sólo porque facilita que los espectadores lo identifiquen y recuerden, sino también porque la cara es capaz de desarrollar y transmitir una atmósfera emocional mucho más efectiva que las palabras o los monólogos. En Every Face Tells A Story: The Language of Cinema, un nuevo videoensayo editado por The Royal Ocean Film Society, se explora la importancia de la expresión facial como elemento del lenguaje cinematográfico.
LFG (@luisfer_crimi)
Fuente: The Royal Ocean Film Society