Para un director, la mejor manera de comunicar un tema, sentimiento o emoción no es siempre a través de la trama o el diálogo, sino a través de los sonidos. Guillermo del Toro (The Shape of Water, 2017) parece tener especial cuidado y alegría al momento de trabajar con los sonidos que brillan a lo largo de sus películas: un silencio abrupto para estimular la incomodidad; el choque y el ruido metálico de las explosiones para regodearse; un tap, tap, tap para provocar anticipación e incluso miedo. Del Toro, como otros pocos directores, es un maestro del uso de los sonidos más pequeños para comunicarse en voz alta con su público.
Trad. EnFilme
Fuente: Fandor