Desde temprana edad, David Lynch se inspiró en las artes y el cálido resplandor interior que acompaña la búsqueda de la expresión creativa. Artista de múltiples talentos, Lynch no sólo dirige cine, sino que también se interesa en explorar los enigmas de la existencia humana como escritor, pintor, fotógrafo y compositor musical.
Producido durante la realización de la película Lost Highway (1997) y dirigido por Toby Keeler, Pretty as a Picture: The Art of David Lynch es esencialmente The Making of Lost Highway, un filme que cubre varias etapas del rodaje, la grabación de la banda sonora en Praga, el estreno en Sundance y las entrevistas con los colaboradores de Lynch. El material audiovisual revela cómo las experiencias de la vida real se convierten en imágenes y motivos de la ficción cinematográfica.
Esto es más que una historia sobre la elaboración de una película, es una mirada sobre el proceso creativo de este moderno hombre renacentista.