Reseña, crítica La chica del dragón tatuado - ENFILME.COM
if ($skins_show == "0") {?>
RESEÑAS >   EN PANTALLA
 
FICHA TÉCNICA
The Girl with the Dragon Tattoo
La chica del dragón tatuado
 
EE.UU./Suecia/Reino Unido/Alemania
2011
 
Director:
David Fincher
 
Con:
Daniel Craig, Rooney Mara, Christopher Plummer
 
Guión:
Steven Zaillian, Stieg Larsson
 
Duración:
158 min.
 

 
La chica del dragón tatuado
Publicado el 11 - Jul - 2011
 
 
La chica del dragón, el atractivo de la película es innegable, aún desde su gestación. - ENFILME.COM
 

En el imaginario occidental, Suecia es un país envidiable por su alto nivel de vida, por sus políticas liberales, por la igualdad que prevalece entre sus habitantes que sacralizan los Derechos Humanos, por la determinación con la que protegen el medio ambiente, por la pulcritud de su diseño que IKEA ha puesto al alcance de todos. Pero Suecia tiene más de una cara. Stieg Larsson (1954-2004), autor sueco de la trilogía de género Millenium, dedicó su vida a desentrañar la violencia, la misoginia y el nazismo que subyacen bajo estos departamentos de catálogo.

La primera de sus novelas fue adaptada al cine en 2009 por el director Niels Arden Oplev. El título original de la novela, Los hombres que odiaban a las mujeres, fue atenuado en español en la película por Los hombres que no amaban a las mujeres y ahora, en su segunda adaptación fílmica dirigida por David Fincher, por La chica del dragón tatuado. La inicial declaración de principios del título original se difuminó en la segunda versión fílmica detrás de la fuerte y compleja personalidad de la heroína, Lisbeth Salander, una hacker antisocial de inteligencia extraordinaria que justifica su violencia diaria con un pasado brutal. Salander, en la versión sueca, interpretada por Noomi Rapace, es una joven desafiante con columna vertebral de acero y hielo. En la versión de Hollywood, la actriz Rooney Mara deja entrever cierta vulnerabilidad, lo que la hace ser –no desacaradamente– sexy y atractiva. Su fragilidad escondida en un estilo rudo y agresivo, de t-shirts oscuras y botas de piel, se impondrá fácilmente como tendencia de temporada.

Fincher se inició en los thrillers con Se7en (1995) y se graduó con Zodiac (2007), al mantener avante dos horas y media de investigación de un trío de personajes obsesionado con un asesino en serie que poco a poco pierde relevancia para la trama, mientras la cobra el investigador más obcecado de los tres. Con una cámara casi fija, ejercitó los músculos de entretenedor (aunque ya bastante desarrollados no solo durante su carrera como cineasta, también previamente como videoasta y publicista) para mantener permanentemente atento al espectador.

Para La chica del dragón tatuado puso estos músculos en práctica. El atractivo de la película es innegable, aún desde su gestación. Los tan mentados créditos iniciales, que explotan en grises metálicos las curvas más húmedas, brillantes y resbalosas de los protagonistas Mara y Daniel Craig, con el cover que Trent Reznor y Atticus Ross hicieron de “Inmigrant Song” de Led Zeppelin, están diseñados para seducir al público aunque poco o nada tengan que ver con la trama de la película. Eso, para empezar.

Una vez iniciada, apenas repara la cámara en la devastadora caída emocional y profesional de Mikael Blomkvist (Craig), un periodista que acaba de perder una demanda por exponer a un polémico empresario en un artículo cuyos datos aunque ciertos, carecían de fuertes fidedignas. La historia de cómo es contratado por un millonario para encontrar al asesino de una sobrina cuya desaparición ocurrió 40 años antes y que tiene la certeza de que el culpable es alguno de sus familiares, pasa a segundo plano frente al refinamiento visual exacerbado –fuera de lugar, incluso–, propuesto por la dirección. Las oficinas de la revista en la que Blomkvist es socio –inspirada en la que el propio Larsson creó y por la que luchó y tuvo que esconderse mientras vivía– están ambientadas como una sucursal de la publicación fancy independiente de moda en Nueva York; el minimalismo trendy de la ambientación hace envidiable no la integridad ética de su línea editorial, sino su diseño.

Mientras la nieve cae con violencia en un ángulo de 180 grados, casi golpeando a la cámara, poco sucede en la trama: el periodista se transporta en tren de un lugar a otro. Para darle relevancia a la protagonista (como si el título no fuera suficiente), antes de aparecer a cuadro por primera vez, otro personaje la describe como alguien 'rara', mientras vemos cortes de la alienada caminando por los pasillos de las oficinas de un multicomplejo, capturando miradas como si fuera una modelo en un comercial para adelgazar.

Los vaivenes del tiempo, tan bien manejados por Fincher en La red social (2010), aquí son explotados en una talentosa economía narrativa, capaz de exponer situaciones complejas con apenas un puñado de imágenes, y, al mismo tiempo, caricaturizados con flashblacks con acabados en Instagram.

La forma, la firma Fincher, prevalece ante todo. Así, pasa casi por desapercibida la rectitud de Blomkvist que en la versión fílmica sueca sirve de contrapunto a la ambigüedad moral del resto de los personajes, cuyas acciones violentas son entendidas a través de sus pasados también violentos. La historia de nazismo que termina por explicar la tragedia arraigada a la familia es apenas un pretexto en esta versión para hacer un despliegue de lo que, aunque poco se señala, es una de las pericias del director: hacer de los golpes, las violaciones y la sangre un método de seducción.

El libro hacía énfasis en el nazismo y el maltrato a la mujer, el filme sueco se enfoca en el thriller de la investigación; con Fincher, lo anterior queda ofuscado por su destreza para atraer, ya sea regodeándose en la creación de imágenes o a través de la forzada historia de amor entre la chica alternativa y solitaria, y el hombre de moral implacable (aunque truncada por la relación con la editoria, casada).

Hacia el final de la película, durante el epílogo a la James Bond, ya habremos caído bajo el hechizo de Fincher. Sin aviso previo, el acto final es el de la desaparición. La chica del dragón tatuado se nos esconde, primero, en una hazaña detectivesca; después, en un corazón de pollo. Lo que queda es su imagen.

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
EN PANTALLA
En trance
SIGUIENTE
EN PANTALLA
Cosmópolis
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


DE CULTO
Koktebel


NOTAS
¿Qué es el cine? Giada Colagrande nos...


SOUNDTRACK
American Hustle
 
 
 
COMENTARIOS
 

CALIFICACIÓN DE LA GENTE:
2 personas han votado


 
RECOMENDAMOS
  • Nuevo orden
    Michel Franco siembra el terror en Ciudad de México.
  • Chronic: El último paciente
    Reseña: En Chronic, Franco nos ofrece un inesperado retrato del enfermero ideal.
  • 5 formidables thrillers de...
    Cuando las dinámicas del terror entran en contacto con otro género, el thriller, logran inducir fuertes sentimientos de emoción,...
  • Upstream Color
    Shane Carruth tiene la mente de un científico y la sensibilidad de un poeta.
  • Lucrecia Martel
    Las mujeres son quienes más han transformado el mundo en los últimos 120 años.
  • Charles Chaplin, 65 películas...
    Clásicos como The Kid (1921) o The Gold Rush (1925), son algunos de los filmes que pueden verse de forma gratuita online.
  • Berberian Sound Studio
    A través de la metatextualidad, Berberian Sound Studio (2012) explora la inmersión de un hombre en la desolación, el aislamiento...
  • La vie d'Adèle - Chapitres 1...
    El eje de La vie d’Adèle es la manera revolucionaria en la que el amor, el profundo encuentro con el otro, nos obliga a conocernos y...
  • Birdman o (La inesperada...
    Reseña: Con Birdman, Alejandro González Iñárritu certifica que es uno de los entretenedores más completos del...
  • Exhibition
    En Exhibition, Joanna Hogg nos interna con delicadeza y mucha sensualidad, en la ofuscada mente de H (Viv Albertine) y a través de ella...
 
 
 
 
 
enfilme © 2020 todos los derechos reservados | Aviso de privacidad