Reseña, crítica Pelo malo - ENFILME.COM
if ($skins_show == "0") {?>
RESEÑAS >   EN PANTALLA
 
FICHA TÉCNICA
Pelo malo
Pelo malo
 
Venezuela - Perú - Argentina - Alemania
2013
 
Director:
Mariana Rondón
 
Con:
Samuel Lange Zambrano, Samantha Castillo, Beto Benites
 
Guión:
Mariana Rondón
 
Fotografía:
Micaela Cajahuaringa
 
Edición:
Marité Ugas
 
Música
Camilo Froideval
 
Duración:
93 min.
 

 
Pelo malo
Publicado el 10 - Nov - 2014
 
 
  • Reseña: El drama de realismo social en Pelo malo de Mariana Rondón está sostenido en una  anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una  Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega  a la reconciliación.  - ENFILME.COM
  • Reseña: El drama de realismo social en Pelo malo de Mariana Rondón está sostenido en una  anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una  Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega  a la reconciliación.  - ENFILME.COM
  • Reseña: El drama de realismo social en Pelo malo de Mariana Rondón está sostenido en una  anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una  Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega  a la reconciliación.  - ENFILME.COM
  • Reseña: El drama de realismo social en Pelo malo de Mariana Rondón está sostenido en una  anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una  Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega  a la reconciliación.  - ENFILME.COM
  • Reseña: El drama de realismo social en Pelo malo de Mariana Rondón está sostenido en una  anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una  Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega  a la reconciliación.  - ENFILME.COM
  • Reseña: El drama de realismo social en Pelo malo de Mariana Rondón está sostenido en una  anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una  Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega  a la reconciliación.  - ENFILME.COM
 
por Sofia Ochoa Rodríguez

*EnFilme Recomienda

Entrevista con Mariana Rondón, directora de Pelo malo

Los imponentes multifamiliares de un suburbio en Caracas, que en su arquitectura homogénea imponen el menosprecio a sus habitantes –pero bajo el ojo de la artista plástica, la directora Mariana Rondón, y de su cinefotógrafa, Micaela Cajahuaringa, parecen enormes obras de arte, cuerpos imponentes cuya volumetría arremete contra la inmensidad del cielo–, enmarcan el duelo de Marta (Samantha Castillo) y de su hijo Junior (Samuel Lange Zambrano), duelo en su acepción de enfrentamiento y de aflicción por la muerte –del padre, en este caso. Los interminables edificios en decadencia podrían parecer resguardar vidas de hormigas obreras, insectos insignificantes que nadie extrañará cuando sean aplastados por un paso firme, pero para el niño de nueve años y su amiga (María Emilia Sulbarán), cuya inocencia les permite apreciar todavía lo heterogéneo de un paisaje que tiende a la marginalización incluso visual, la vida está por doquier; solo basta posar la mirada donde un dedo apunta para que una historia vibrante emerja y los entretenga haciéndolos imaginar.    

Marta es otro canal. No tiene tiempo para juegos ni sueños. Con un esposo muerto, ningún trabajo y nada de plata, sus hijos, los dos pilares que la sostienen, son las mismas dos patas de elefante que la aplastan de responsabilidad. En la empresa de la crianza está totalmente sola. Vive sumergida en una fosa de desesperación que le frunce el ceño a perpetuidad. Ha sido cegada a las bondades de la vida, al optimismo. Y es inculpable. Gruñe por reflejo y se enfada por costumbre. La actriz, Samantha, se encarga de que todo suceda con suma convicción, y de que la personalidad de (ex)vigilante, la postura a la defensiva, su gusto por lo militarizado, se reflejen en cada respiro de su personaje. Incluso es cruel cuando es amorosa con su hijo más pequeño, porque lo hace frente al mayor, Junior, a quien se ha encargado de evadir y rechazar; o cuando se acuesta con un vecino, porque más que al menos cariño o deseo de compenetración (aquí no cabe el amor), la invade la ansiedad por adormecer sus sentimientos y la indiferencia hacia su propio cuerpo; es cruel consigo misma cuando invita a su exjefe a cenar a su casa, a quien casi le avienta el plato de arroz con frijoles porque solo está ahí para tratarla como puta, para intercambiar su carne por un trabajo que la estancará en un estrato social de olvidados.

Junior lidia con el carácter rígido de su madre con optimismo y amor abnegado. Se ve a sí mismo como su cuidador tanto de ella como de su hermano bebé. Y a pesar de las monumentales dificultades, se entrega a su proclividad a la alegría. Le gusta bailar y cantar. Y sueña con tener el pelo lacio, pues el suyo es sumamente crespo. Su meta es aparecer como cantante, de pelo liso y con traje festivo, en la foto para el colegio, para la que ni siquiera tiene dinero. A pesar de que, por ser hombre, debería desear portar boina roja y traje militar, y pedir que su figura aparezca sobrepuesta frente a filas y filas de uniformados. Si fuera mujer, como su vecina y compinche, tendría que desear parecer una reina de belleza, como muchas venezolanas que venden su alma y entregan su cuerpo a este anhelo. La milicia o la pasarela son los dos caminos de superación que ofrece la sociedad a estos niños educados en la pobreza, con desprecio del resto de la sociedad, con desprecio e indiferencia incluso dentro de su núcleo y, aunque la película es reservada en mostrar la vertiente física, no tiene tapujos para dejar claro que la violencia, una silenciosamente destructiva, es el cincel de su futuro.

La madre de Pelo malo es implacable contra el mundo, contra ella misma  y contra su hijo. La posibilidad de la homosexualidad de Junior, le asusta y le provoca aún más rechazo hacia él. Quizá antes le molestaba que fuera más mulato que ella y su otro hijo, quizá la sombra del padre pesaba demasiado. Rondón es cuidadosa en no imponer razones. Lo cierto es que ha habido desde hace algún tiempo entre ellos una brecha que la directora se encarga de explorar y ensanchar, y encuentra elementos contextuales de sobra, que coloca delicadamente, para contribuir con la escisión. Una abuela dispuesta a comprar al niño para que le haga compañía ahora que ha perdido a su hijo, la sugerencia de una posible infidelidad por parte de ella cuando aún vivía el esposo, alusiones a la discriminación por clase y género en el trabajo, el lacerante desempleo, falta de apoyos sociales gubernamentales, una sordidez visible y latente en la ciudad, todo pinta a una Venezuela decadente, indiferente, con ciudadanos brutales entre sí. Cualquier acto que pueda ser interpretado como solidaridad, termina escondiendo un interés más burdo. Como la vecina que cuida a los hermanos cuando Marta sale a buscar trabajo y nada la detiene a dejar de hacerlo si no recibe dinero a cambio, incluso a pesar de que su hija y Junior son amigos.

Junior atraviesa un periodo crucial en su formación y las acciones de su madre decidirán su futuro. ¿Podrá seguir protegiendo ese fuego infantil que le permite sentirse y ser más que un mero anónimo habitantes de un multifamiliar, o acabará por ajustarse a las convenciones sociales que someten a la amargura a sus habitantes? Rondón trabaja para no imponer respuestas. Pero siempre se encarga de sugerirlas. Y en este microcosmos de madre e hijo, donde todos parecen vivir de respiración artificial, el futuro de Junior pinta áspero.    

El drama de realismo social en Pelo malo está sostenido en una anécdota sencilla, pero por un contexto complejo y delicado: una Venezuela políticamente polarizada, destruida en su tejido social, ciega a la reconciliación. Con esto en mente, Rondón evade las consignas panfletarias alimentadas de enojo. Apenas hace algunos guiños al clima político en el que fue filmada la película, con algunas noticias sobre Chávez que se escuchan cuando está prendida la televisión. Se concentra en buscar la belleza que dignifica más que el golpe que confronta. En ese sentido, la directora renuncia a la contusión a favor de un optimismo urgente en su contexto. El optimismo no se transmite a través de la historia, sino a través del sentido que Rondón le da a su propia obra. Solo a través de la imaginación y la creación artística, de la búsqueda de la verdad a través de la belleza, podrán sembrarse las semillas para la edificación de nuevos mundos.

 

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
EN PANTALLA
Interestelar
SIGUIENTE
EN PANTALLA
Mapa a las estrellas
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


NOTAS
Diana Bustamante: el productor es el...


NOTAS
Trailer: Jessica Chastain y Colin...


EN PANTALLA
El exótico Hotel Marigold
 
 
 
COMENTARIOS
 

CALIFICACIÓN DE LA GENTE:
5 personas han votado


 
RECOMENDAMOS
  • High Life
    Reseña: Es una película de pasiones e instintos, de impulsos, de cuerpos torturados por el dolor y el vértigo del deseo,...
  • Joanna Hogg
    Entrevista: "Sin revelar mucho sobre la película, hay un cierto punto donde yo veo a ella casándose con la casa": Joanna Hogg
  • Cuentos de la luna vaga...
    En Ugetsu Monogatari, lo lírico y lo onírico se funden convirtiéndose en una especie de refugio frente al presagio...
  • Los 100 mejores filmes en lo...
    No hay exactamente abundancia de filmes latinoamericanos en la lista, ni mucho menos.
  • Había una vez en Hollywood
    Reseña: Quentin Tarantino es una de las anomalías más seductoras del sistema de Hollywood y del cine estadounidense. No fue a...
  • Boyhood: Momentos de una vida
    Reseña: Richard Linklater ha cuajado una obra suprema materializando una de las abstracciones que le resultan más elusivas al hombre:...
  • Alfonso y Jonás Cuarón
    Alfonso y Jonás Cuarón visitaron el país para presentar Gravity (2013), cinta donde más que padre e hijo, se trataron...
  • Secuelas del 9/11 (fuera de...
    En el TOP 10 más triste jamás hecho por nosotros, exploramos como la vida cambió, para mal, alrededor del mundo.
  • Entrevista con Tom Cowan (The...
    Tom Cowan (The Horrors) nos platicó sobre cine, sobre música y sobre Londres, en Londres.
  • 57 BFI London Film Festival
    Del 9 al 20 de octubre. Londres. Crónica escrita y en video.
 
 
 
 
 
enfilme © 2019 todos los derechos reservados | Aviso de privacidad